Credit Suisse, investigada en EEUU por posible evasión fiscal en Israel
El grupo bancario suizo Credit Suisse está siendo investigado nuevamente por las autoridades de Estados Unidos, esta vez por un[…]
El grupo bancario suizo Credit Suisse está siendo investigado nuevamente por las autoridades de Estados Unidos, esta vez por un posible caso de evasión fiscal en Israel, según informaron fuentes cercanas al proceso.
Concretamente, el Departamento de Justicia de EEUU estaría investigando si los empleados del banco en Israel habrían ayudado a los clientes con doble nacionalidad israelí-estadounidense ha ocultar su estatus norteamericano para evadir impuestos en dicho país, según publicó hoy EFE Dow Jones.
Según la nueva ley de EEUU sobre Cumplimiento Tributario de Cuentas Extranjeras, la información sobre los clientes de bancos extranjeros que estén registrados como estadounidenses debe transmitirse automáticamente a las autoridades fiscales del país.
Recientemente, el departamento notificó su decisión al banco con base en Zúrich, que por su parte ha decidido iniciar su propia investigación interna.
Esta nueva investigación se ha iniciado dos años después de que Credit Suisse se declarase culpable de ayudar a clientes estadounidenses a evadir impuestos y a blanquear capitales entre 2001 y 2008.
El banco pagó una multa de unos 2.600 millones de dólares que se dividió en tres partes, puesto que 2.000 millones se destinaron al Ministerio de Justicia de EEUU; 710 millones para la Agencia de Recaudación de Impuestos (IRS) del estado de Nueva York; y el resto para la Reserva Federal.
Asimismo, el pasado mes de febrero Credit Suisse fue multado en EEUU, junto a la entidad Barclays, tras ser investigadas por una complejas operaciones electrónicas fraudulentas.
Por ello, ambos bancos fueron condenadas a pagar 154,3 millones de dólares, de los que al banco suizo le corresponden 60 millones a pagar a la Fiscalía General del estado de Nueva York y la Comisión de Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC).
Esta nueva investigación es un golpe para Credit Suisse, que busca reestructurarse bajo el mando de su nuevo consejero delegado desde hace un año, Tidjane Thiam, que ha tratado de frenar el negocio de banca de inversión para minimizar el riesgo, e impulsar las operaciones de gestión de patrimonio.