Brasil, líder de LatAm en iniciativas de economía colaborativa, según informe
Brasil es el líder de América Latina en iniciativas de economía colaborativa, gracias a su actual contexto económico y a[…]
Brasil es el líder de América Latina en iniciativas de economía colaborativa, gracias a su actual contexto económico y a la entrada de empresas internacionales, que facilitan la confianza y el conocimiento de los clientes, según el informe "Economía colaborativa en América Latina".
El estudio, elaborado por la escuela de negocios IE Business School en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Ministerio de Economía y Competitividad español y presentado hoy en la Casa América de Madrid, muestra que el 32 % de las iniciativas analizadas fueron fundadas en Brasil.
En segundo lugar, con un 13 por ciento, están Argentina y México, seguidas de Perú con un 11 por ciento.
La economía colaborativa busca compartir bienes y servicios a través de Internet, con lo que se pretende desarrollar una mayor actividad emprendedora que desemboque en innovación, afirmó el representante de la Oficina de Alianzas Estratégicas del BID, Miguel Aldaz.
Los principales sectores en los que operan estas nuevas empresas son los servicios para empresas (26 %), el transporte (24 %) y el alquiler de espacios físicos (19%).
De un total de 107 participantes, la mayoría fueron creadas en los últimos cinco años, por lo que, según el informe, se trata de un mercado muy joven.
"La economía colaborativa está todavía en su infancia", pero el mercado seguirá creciendo gracias a iniciativas locales y similares a las que existen en el ámbito internacional, manifestó el profesor del IE Business School Ricardo Pérez.
El 79 % de los encuestados está de acuerdo en que el mercado crecerá rápidamente, mientras que el 58 % confirma que entrarán iniciativas internacionales en el mercado.
Sin embargo, a pesar de ver grandes oportunidades en esta nueva forma de economía, los participantes también encuentran límites a su desarrollo.
La amenaza principal es el desconocimiento de los clientes del tipo de negocio con un 60 %, seguida del acceso a financiación con un 43 % y la desconfianza de los usuarios con un 42 %, aunque la mayoría coincide en que la tecnología no es una barrera para la puesta en marcha de los proyectos.
Otro de los problemas con los que se encuentran este tipo de proyectos es la polémica que generan en algunos países, manifestó Pérez, como ha sido el caso de las compañías creadas para compartir coche o el alquiler temporal de viviendas.
Destaca que en Latinoamérica más de la mitad de los proyectos colaborativos, un 64 %, tienen menos de diez participantes, mientras que solo el 7 % emplea a más de 101 personas.
Los objetivos mayoritarios de los encuestados son, según el informe, crear nuevas formas de economía (69 %), mejorar la calidad de vida de las personas (53 %) y recuperar la economía local (50%).
En cuanto al apoyo que deben recibir los proyectos de las instituciones -gobiernos y el mundo empresarial tradicional- las empresas piden un mayor conocimiento y confianza en el modelo de negocio, con un 63 % y 62 % respectivamente, con lo que el respaldo institucional induzca a los clientes a probarlos.
Entre los proyectos colaborativos internacionales que tienen presencia en Latinoamérica están las empresas dedicadas al alquiler o intercambio de viviendas como Air Bnb o Couchsourfing, al transporte privado como Uber o recaudar fondos para una iniciativa propia como Kickstarter.