Josep Piqué alerta del desplazamiento de poder de la empresa al consumidor
El vicepresidente y consejero delegado del Grupo OHL, Josep Piqué, ha alertado del desplazamiento del poder desde los oferentes -las[…]
El vicepresidente y consejero delegado del Grupo OHL, Josep Piqué, ha alertado del desplazamiento del poder desde los oferentes -las empresas- a los demandantes, que son los consumidores y usuarios.
En la conferencia de clausura de la jornada "Comunidad Valenciana 2020", organizada por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) y la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) con el patrocinio de PwC, Piqué ha destacado que la digitalización y la globalización son las dos caras de la competitividad actual.
En el ámbito empresarial, el poder se ha desplazado y son los consumidores quienes deciden sus productos porque disponen de la información relevante para tomar decisiones "de forma correcta".
Esa "soberanía" del consumidor viene por la revolución tecnológica, en la que es "más fácil" llegar al poder -en cualquier campo- pero "mucho más difícil" retenerlo y "más fácil" perderlo, ha señalado ante los asistentes.
Como ejemplos ha citado el transporte aéreo, el sistema bancario y la compra de un vehículo, ya que antes había que ir a la agencia de viajes, a la oficina bancaria y al concesionario, mientras que ahora todo se puede decidir, elegir y comprar a través de internet.
Piqué ha señalado que, como dice en el seno de su compañía, el que se quede en lo analógico "va a desaparecer", y todos los competidores están entrando en el mundo digital, en el que llevamos "16 años de retraso, porque estamos en 2016".
El "big data" (macrodatos), los drones, los sensores o la impresión en 3D son algunas de las tecnologías que se están convirtiendo en imprescindibles, según ha indicado Piqué, que ha añadido que de las cien primeras empresas del mundo que había hace diez años, solo quedan diez en funcionamiento.
Se ha referido también a la globalización y a la importancia del escenario geoestratégico, que afecta de manera "inmediata", en un mundo "cada vez más desordenado" y de mayor incertidumbre.
Ha advertido del riesgo de que se rompa el proyecto político europeo ya que supondrá que cada país por separado "no sea nada", ni siquiera Alemania.