Cómo cambiar de vida y dejar de preocuparte por el dinero
Si un buen día te levantas de la cama, tomas conciencia de que no te gusta la vida que llevas[…]
Si un buen día te levantas de la cama, tomas conciencia de que no te gusta la vida que llevas y te preguntas como demonios has acabado así, tranquilo. Puede que todavía no sepas cómo cambiar de vida, pero estas en el inicio del camino.
Muchos viven dormidos. Llevan una vida en la que hacen cosas que hace la mayoría o simplemente viven a la deriva, guiados por sus impulsos del momento.
Otros llevan tiempo sintiéndose incómodos. No saben muy bien por qué, pero no se sienten felices con el estilo de vida que llevan, pero tampoco se atreven a hacer nada para resolverlo. El miedo les paraliza y no saben cuál es el problema.
Si piensas que estás perdido, porque has empezado a cuestionarte todo en la vida, le sacas una gran ventaja a la mayoría de las personas que conoces. Tu problema ahora es saber cómo cambiar de vida, pero ya has dado con la clave. Las cosas no tienen por qué ser como nos han enseñado.
Es un tema cultural y de la educación que nos han dado desde pequeños. Salvo unos pocos afortunados, de alguna forma todo te conduce a resignarse y aceptar un tipo de vida con el que poder sobrevivir e ir pasando los años.
Estudia, consigue un trabajo estable, se buen chico/a, encuentra pareja, cásate, compra una casa, ten hijos y vive hipotecado los mejores años de tu vida para que no puedas tener la libertad de tomar decisiones que arriesguen tu estatus y la rutina de tu vida gris. Pero ¿en qué momento decidiste renunciar a vivir? ¿Es eso lo que quieres? ¿Cuándo piensas disfrutar un poco? ¿Crees que somos eternos?
Según los países cambian los marcos culturales, pero en mayor o menor medida, en todas partes existen los mismos patrones de reglas que impone la sociedad, para la forma en que se considera que se deben hacer las cosas y vivir la vida.
¿Pero esa es la forma en que quieres tu vivir tu vida? Vale que respetes ciertas reglas morales y adoptes ciertos valores. Vivir libremente no significa perder el respeto de la gente que te rodea, ni poder hacer daño a quien te vayas encontrando en tu camino. Hay que tener ciertos principios.
Pero yo voy más a la forma y la finalidad que le damos a lo más valioso que tenemos en la vida, que es nuestro tiempo.