La actividad emprendedora bajó en Euskadi ligeramente en 2015
Los principales indicadores de la actividad emprendedora en Euskadi han evidenciado un ligero retroceso en 2015, cuando un 3,4 por[…]
Los principales indicadores de la actividad emprendedora en Euskadi han evidenciado un ligero retroceso en 2015, cuando un 3,4 por ciento de la población vasca en edad de trabajar estaba involucrada en negocios en su fase inicial, frente al 3,6 por ciento del año anterior.
La directora del informe Global Entrepreneurship Monitor del País Vasco, Maribel Guerrero, ha detallado las conclusiones del informe que anualmente recoge un diagnóstico sobre el emprendimiento en Euskadi y ha avisado de que algunos vascos con capacidad para emprender han emigrado y otros prefieren acogerse "al empleo confort" por cuanta ajena.
El retroceso en el porcentaje en 2015 "aleja un poco más el nivel" de la Comunidad Autónoma de la media de España, que se ha mantenido respecto al ejercicio de 2014 en el 5,7 por ciento.
A partir de las entrevistas realizadas por los autores del informe a la población adulta vasca entre 18 y 64 años, el estudio ha concluido que la falta de financiación es el principal obstáculo para poner en marcha las ideas innovadoras.
En 2015, la principal vía de acceso al capital requerido son los ahorros del propio promotor de la idea y cuatro de cada diez personas que emprendieron en Euskadi asumieron íntegramente sus necesidades de dinero iniciales.
Se constata la dificultad de los emprendedores para acceder a financiación bancaria, razón por la cual buscan "fuentes alternativas de capital" para poner en marcha sus proyectos tales como subvenciones de instituciones, inversores de su familia o amigos, empresas privadas o créditos participativos.
El capital medio de arranque de una nueva actividad en Euskadi fue de unos 20.000 euros, uno de los valores más bajos de la serie histórica de los informes del GEM desde hace 17 años, y el 61 % de ese dinero inicial lo aportaron los propios emprendedores.
Este capital semilla era de 30.000 euros en 2014, cuando más de la mitad lo aportaba el emprendedor.
De esa manera, el 52,2 por ciento de los proyectos nacen con un capital que oscila entre 10.000 y 50.000 euros, si bien aumenta ligeramente los negocios de menor envergadura uno de cada cuatro negocios, un 26 por ciento, inició su andadura con una necesidad inferior a los 10.000 euros.
Respecto a los indicios de calidad de la actividad emprededora, el informe advierte de la necesidad de mejorar el tamaño de los negocios nacientes y nuevos, y avisa de que "su reducido tamaño pone en peligro su consolidación", por lo que, apunta, se debe mejorar la financiación al inicio y también proporcionar incentivos al crecimiento de esos negocios.
A su juicio, ese tamaño "puede estar vinculado a la falta de ambición en términos de innovación de internacionalización, por lo que también deben implementarse "las medidas orientadas a expandir la capacidad de innovar y la presencia a nivel internacional de los proyectos".
La oportunidad de negocio es el motivo principal de quienes deciden dar el salto y poner en marcha su proyecto, en más del 73 por ciento de los casos, tanto en Euskadi, como en España, mientras un 25,4 % apuntaron a la necesidad como motivo entre los emprendedores vascos, frente el 24,8 % del resto de emprendedores españoles.
El perfil de la persona emprendedora en Euskadi el año pasado fue similar al de años anteriores, y corresponde con el de un hombre, con estudios universitarios y con alta formación y renta.
La tasa de emprendimiento femenina ha aumentado ligeramente, pero sigue lejos de la equiparación, y más del 80 por ciento de esos negocios corresponden al sector servicios.
La edad media de quienes en 2015 tenían su negocio en la fase inicial en el País Vasco era de 39 años, la misma que tienen quienes manifiestan considerarse como potenciales emprendedores y los que tienen su empresa ya consolidada asciende a 48 años.
.