Costa rechaza adoptar medidas adicionales para evitar sanciones de Bruselas
El primer ministro de Portugal, António Costa, rechazó hoy la necesidad de adoptar medidas adicionales para evitar las sanciones de[…]
El primer ministro de Portugal, António Costa, rechazó hoy la necesidad de adoptar medidas adicionales para evitar las sanciones de Bruselas por incumplir el déficit público del año pasado.
"Cualquier medida adoptada hoy no altera aquello que ya se concluyó en 2015. Por tanto no hay lugar para nuevas medidas para resolver problemas de 2015", aseguró durante su intervención en la conferencia "Ciencia 2016", celebrada en Lisboa.
El socialista Costa reiteró la "determinación" de su Gobierno para cumplir con el objetivo de déficit de este año, y subrayó que los datos de ejecución presupuestaria conocidos hasta el momento muestran que todo "está en línea con lo presupuestado" y no exigen "ni medidas adicionales ni planes B".
"El Gobierno luchará hasta el último minuto para no ser sancionado por el resultado del anterior Gobierno en 2015", sostuvo el jefe del Ejecutivo portugués, que pidió que no se acabase con el "consenso nacional" que existe en el país contra las sanciones.
Tanto el Gobierno como el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, han reiterado de forma pública en numerosas ocasiones que sería injusto aplicar multas a Portugal y el Parlamento luso llegó a aprobar dos resoluciones para condenar la eventual adopción de sanciones.
Costa no quiso confirmar si va a enviar una carta al presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, para persuadirle de no aplicar sanciones a Portugal, como informó hoy el diario luso Público.
Las palabras de Costa se producen horas después de que el comisario europeo de Economía, Günther Oettinger, defendiese en declaraciones en el diario alemán Bild la imposición de sanciones a España y Portugal, argumentando que sería "inexplicable" no hacerlo.
Portugal cerró el ejercicio de 2015 con un déficit del 4,4 % -incluyendo el impacto fiscal derivado de la liquidación del banco Banif-, lejos de lo pactado con Bruselas, que exigía que el indicador no alcanzase el 3 %.