Impuestos sobre tabaco en Hungría incumplen reglas comunitarias, según la CE
La Comisión Europea (CE) concluyó hoy que el sistema de impuestos sobre el tabaco en Hungría, basado en tasas progresivas[…]
La Comisión Europea (CE) concluyó hoy que el sistema de impuestos sobre el tabaco en Hungría, basado en tasas progresivas sobre su facturación, "incumple las reglas comunitarias" al beneficiar "de forma selectiva" a empresas con bajos volúmenes de negocio.
Por ello, Bruselas ha prohibido a Hungría aplicar estas tasas hasta que la CE "haya terminado su investigación".
En febrero de 2015 Hungría incluyó un impuesto progresivo según el volumen de negocios sobre el tabaco (del 0,2 % para empresas con bajos ingresos y hasta del 4,5 % para grandes empresas), conocido como "contribución sanitaria", que se aplicaba sobre las ventas anuales del tabaco a almacenes, importadores y comerciantes.
La Comisión dictaminó que este sistema "no es compatible con el mercado interior" y que las tasas progresivas "no están justificadas".
"Hungría no ha presentado pruebas de que el efecto de los productos del tabaco en la salud pública aumenten proporcionalmente según el volumen de ingresos de las empresas que lo venden", manifestó la CE en un comunicado.
El Ejecutivo comunitario también concluyó hoy que unas deducciones de hasta el 80 % que el Gobierno húngaro aplicaba sobre la "responsabilidad derivada de la legislación" a determinadas empresas si hacían una "inversión elegible" son "inconsistentes con el objetivo sanitario que perseguía Hungría con esa contribución".
Por otro lado, la CE también encontró incompatible con la directiva comunitaria el sistema de impuestos húngaro sobre la inspección de la cadena alimentaria, que desde 2014 incluye tasas progresivas a tiendas que vendan "bienes de consumo de rápido movimiento".
Estos bienes son productos utilizados a diario y que por lo general se consumen, reemplazan o agotan en un año, explicó la CE.
Las tasas progresivas aplicadas por Hungría dejaban exentas a tiendas con bajos volúmenes de negocio, mientras que los negocios con una facturación superior debían tributar hasta el 6 % de sus ventas.
"Si bien una tarifa basada en el volumen de negocios no plantea por sí misma problemas de ayudas estatales, la CE considera que en este caso las tasas otorgan una ventaja competitiva injusta a las empresas con una facturación baja", rezó el comunicado de la Comisión.
El Ejecutivo comunitario recordó que, aunque los Estados miembros tienen competencia sobre sus sistemas de impuestos, estos deben respetar las directivas de la UE sobre ayudas públicas -no otorgando ventajas selectivas a empresas concretas- y sobre el mercado único.