Ibercaja mantiene que Aragón crecerá al 3 % este año y al 2,6 % en 2017
Ibercaja ha confirmado hoy su estimación de crecimiento del PIB aragonés en un 3 por ciento para este año y[…]
Ibercaja ha confirmado hoy su estimación de crecimiento del PIB aragonés en un 3 por ciento para este año y en un 2,6 por ciento para 2017, ambos porcentajes superiores en dos puntos a la media nacional, y no prevé de momento excesivas afecciones por el "Brexit".
Según ha explicado el director financiero de la entidad, Antonio Martínez, en la presentación del número 59 de la Revista Económica Aragonesa, que incluye estas predicciones, el descenso de la demanda externa ha drenado, sobre todo en Aragón, el crecimiento económico, pero no lo considera "especialmente preocupante".
Es más, ha insistido en que están "muy confiados" en la inercia de la economía tanto española como aragonesa, en que es lógico que a medida que se consolide la recuperación económica las tasas de crecimiento se vayan moderando, lo cual "no significa que las cosas se estén deteriorando".
Por otro lado, mientras que el aumento del consumo ya se ha estabilizado en los últimos meses, en el estudio realizado por Ibercaja destacan dos indicadores en los que Aragón sale especialmente bien parada en comparación al conjunto estatal.
Uno de ellos es la recuperación del empleo, no solo por contar con una tasa de paro muy inferior -15 por ciento frente al 21 por ciento de España-, sino porque el ritmo de creación de puestos de trabajo también es mayor -4,5 por ciento frente al 3 por ciento nacional-.
El otro indicador destacado es el de la inversión en bienes de equipo, que asciende en la región a un 13,3 por ciento interanual, lo que denota que "las empresas aragonesas están invirtiendo tras años de contracción".
En términos más nacionales, pese a la leve desaceleración de la tasa interanual de crecimiento, de una décima en el segundo trimestre con respecto al anterior, Martínez ha señalado que los datos indican que la ausencia de Gobierno no ha tenido un impacto significativo en la economía.
En este sentido, ha reconocido que de prolongarse la actual situación sí que terminaría afectando a la economía, ya que no es amiga de la incertidumbre, no tanto en la actividad empresarial del "día a día" como en el retraso de proyectos de inversión, pero no es un escenario que estén barajando.
En cuanto a otras incertidumbres, como el "Brexit" o la inestabilidad en ciertos países, como Turquía, ha recalcado que "incertidumbre ha habido siempre", aunque las cosas que están pasando últimamente son "serias y negativas", pero no cree que vayan a afectar a la forma de trabajar de las entidades financieras.
Concretamente, sobre la salida del Reino Unido de la UE, ha señalado que "no se puede valorar con precisión" los efectos que pueda tener y que ellos dependerán de cómo se produzca este abandono, en un "equilibrio complejo" entre la conveniencia de que sea lo más amistoso posible y, a la vez, no alentar a partidos euroescépticos de otros países a que hagan lo mismo.
En cualquier caso, ha asegurado que no se prevé que el "Brexit" influya en la economía española y europea más allá de "dos o tres décimas" que no se notarían hasta 2017, al contrario que en el caso británico, donde sí que se espera que se desacelere "mucho".
A nivel europeo, el estudio detalla que la recuperación económica sigue su curso desde una posición cíclica más retrasada, dado que ha costado ocho años volver a los niveles de PIB previos a la crisis, mientras Estados Unidos ya está un 10 por ciento por encima.
Por contra, Estados Unidos mantiene un nivel de crecimiento del 2 por ciento, por debajo de su potencial pero mejor de lo esperado, gracias sobre todo a la fortaleza de su mercado laboral, mientras que China prosigue su proceso de cambio en su modelo desde la industria de alta intensidad a una economía con mayor peso de los servicios y, pese al miedo generado, sigue creciendo en torno al 6,7 por ciento anual.
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