España aumenta la diversificación de su inversión directa en el exterior
España ha aumentado la diversificación de su Inversión Extranjera Directa (IED) en los últimos años, ya que entre 2007 y[…]
España ha aumentado la diversificación de su Inversión Extranjera Directa (IED) en los últimos años, ya que entre 2007 y 2014 los veinte primeros países destinatarios han pasado de representar casi el 91 % de la inversión exterior a apenas superar el 87 %, según la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas).
El último número de Papeles de Economía Española de Funcas, dedicado a estudiar la posición de la economía de este país en el mercado global, destaca que Latinoamérica ha perdido peso en el total de inversión como consecuencia de este proceso de diversificación en el que las empresas españolas han penetrado en otros mercados que antes mostraban más dificultades, como EEUU.
Asimismo, la Unión Europea (UE) también ha disminuido su peso frente a Norteamérica, sobre todo en detrimento de la zona euro y de forma concentrada en Italia, Francia Portugal y Holanda, a favor de EEUU.
Dentro de la inversión española cuyo destino es Latinoamérica, Brasil, México y Chile han mejorado su posición, en tanto que Argentina la ha empeorado.
España cuenta con unas 2.700 empresas inversoras en el exterior, que controlan alrededor de 8.700 filiales, de las que el 60 % están participadas directamente, con una elevada dimensión media (157 empleados) y localizadas principalmente en países desarrollados.
A cierre de 2015, la inversión acumulada por las empresas españolas en el exterior ascendía a 570.000 millones de euros (el 52 % del PIB), un valor ligeramente inferior al del capital conseguido por las multinacionales extranjeras ubicadas en España.
Según el documento, los principales riesgos a los que se enfrentan las multinacionales españolas que invierten y exportan al exterior son el elevado nivel de endeudamiento, la salida de Reino Unido de la UE, una posible crisis financiera y el efecto contagio de lo que suceda en Latinoamérica.
Por el contrario, indica que la principal oportunidad es la fortaleza española en construcción y gestión de obras, en un contexto en que EEUU necesita mejorar sus infraestructuras básicas y en el que Cuba e Irán verán reducidas las barreras que tenían para integrase en la economía internacional.
Asimismo, la publicación de Funcas señala que España debería impulsar una estrategia de diversificación territorial de las exportaciones para afianzar su posición en el exterior y dice que a largo plazo la devaluación interna puede servir para mejorar la competitividad, aunque a corto puede tener efectos contradictorios dependiendo de la demanda nacional.
También analiza que el bajo nivel en los indicadores de calidad institucional de la economía española, como el funcionamiento ineficiente del sistema judicial, las distorsiones en relación entre política y sociedad o el peso excesivo de la burocracia, lastran la competitividad en el exterior, al igual que el coste energético.