La minera Escondida da por cerrado el diálogo y el sindicato suspende huelga
La compañía minera chilena Escondida, que desde hace 43 días afronta una huelga que ha paralizado su producción de cobre,[…]
La compañía minera chilena Escondida, que desde hace 43 días afronta una huelga que ha paralizado su producción de cobre, dio hoy por cerrada la negociacion con el sindicato y le dio plazo hasta el 28 de marzo para aceptar sus propuestas.
No obstante, los trabajadores resolvieron suspender la huelga y volver el sábado próximo a sus puestos de trabajo, acogidos a una norma que permite mantener 18 meses la vigencia del anterior contrato colectivo.
Marcelo Castillo, presidente de la empresa, controlada por la minera australiana BHP Billiton, dijo medios locales que esperaba que parte de los 2.500 trabajadores en huelga aceptasen la propuesta o que el sindicato se acogiese a la norma legal antes mencionada.
Esa fue justamente la vía adoptada por el sindicato, que tras el anuncio de la empresa resolvió acogerse a la norma y anunció el final de la protesta.
"Volveremos al trabajo el próximo sábado", dijo a los periodistas Carlos Allendes, portavoz de la organización sindical, quien añadió que retomar la normalidad de las faenas productivas tomará unas dos semanas
La norma, establecida en el artículo 369 del Código del Trabajo, prorroga durante un año y medio la vigencia del último contrato colectivo, bajo el supuesto de que las partes retomen las negociaciones tendentes a acordar un nuevo convenio.
En este caso, la negociación se producirá cuando esté en vigor una reforma laboral impulsada por el gobierno de Michelle Bachelet, que fortalece a los sindicados, prohíbe a las empresas contratar reemplazos en caso de huelga y establece mínimos obligatorios de negociación.
Para Castillo, la fórmula supone complejidades para la empresa, pues la obliga a revisar la planificación, estructura productiva, modelo operativo y estrategia de negocios.
Escondida mejoró la semana pasada algunos puntos de su oferta original, como aumentar de ocho a once millones de pesos por trabajador el bono de término de conflicto (de unos 12.100 a unos 16.600 dólares).
También accedió a un ajuste salarial equivalente a la tasa de inflación y a la igualdad de trato entre trabajadores nuevos y antiguos en el otorgamiento de algunos beneficios.
Los trabajadores, que pedían originalmente un bono de 25 millones de pesos (unos 37.800 dólares) y un aumento salarial del 7 %, redujeron sus demandas a tres puntos que consideran intransables: respeto a la jornada laboral y tiempos de descanso, mantener los beneficios del convenio colectivo anterior y que todos se otorguen por igual a trabajadores nuevos y antiguos.
"En base a las conversaciones que hemos tenido durante esta semana llegamos a la conclusión de que este proceso de negociación terminó, no hemos llegado a los acuerdos que queríamos por ambas partes y estamos tomando la decisión de disolver la mesa negociadora", dijo Marcelo Castillo.
Agregó que los gerentes que estaban participando en las negociaciones "volverán a sus puntos de trabajo a focalizarse en la normalización de las operaciones".
El ejecutivo advirtió que la oferta de la empresa "va a estar vigente hasta el martes 28 de marzo, en ese momento procedemos a retirarla y según cómo se vayan desarrollando los escenarios vamos a intentar ir retomando nuestras operaciones, vamos a intentar retomar los proyectos que teníamos".
Según Castillo, retomar las operaciones demorará bastante tiempo, que podría extenderse hasta ocho meses; Escondida produce unas 100.000 toneladas mensuales de cobre y cada mes de paralización le supone una merma de ingresos superior a 500 millones de dólares.
El año pasado la producción de cobre llegó a 1.002.000 toneladas del mineral en Escondida, en cuya propiedad BHP Billiton tiene un 57,5%, con participaciones menores de la estadounidense Rio Tinto y las japonesas JECO Corporation y JECO 2.