Crece el apetito por las bolsas europea y estadounidense, según JP Morgan
La mayoría de los inversores no tiene preocupación por las incertidumbres políticas a las que se enfrentan los mercados financieros[…]
La mayoría de los inversores no tiene preocupación por las incertidumbres políticas a las que se enfrentan los mercados financieros y el 40 % considera que la renta variable obtendrá rentabilidades más altas este año, según la última encuesta de JP Morgan Banca Privada sobre las expectativas de los inversores.
Concretamente, el 46 % de los inversores encuestados cree que la renta variable estadounidense obtendrá resultados superiores a los de otras regiones globales en los próximos 12 meses, muy superior al 32 % de hace seis meses.
"La renta variable estadounidense ha recibido un fuerte impulso por las expectativas de que el nuevo gobierno cumplirá sus promesas de aumentar el gasto en infraestructuras y reducir los impuestos y la carga regulatoria", afirma el responsable de los mercados españoles de JP Morgan Banca Privada, Juan Soto, en un comunicado.
A Estados Unidos le sigue Europa (24 %), los mercados emergentes -excluyendo China- (14 %), y Asia -incluyendo China- (12 %).
En cuanto al mercado de materias primas, el 17 % de los consultados se muestra partidario de invertir en éstas dado "la creencia de que los precios de las materias primas podrían experimentar un rebote en los próximos 12 meses", asegura Soto.
Por el contrario, pocos inversores consideran que la liquidez y la renta fija obtendrá mejores resultados y confían menos que hace seis meses, por lo que este segmento cae del 28 % al 9 %.
JP Morgan Banca Privada cree que el mercado estadounidense "sigue ofreciendo las mejores oportunidades de rentabilidad-riesgo", mientras que Europa "presenta oportunidades selectivas, a pesar de su vulnerabilidad ante ciertos factores estructurales negativos y del potencial de sufrir un shock político a raíz de los procesos electorales que se avecinan".
"En la actualidad, preferimos la renta variable alemana y la británica, donde la economía se está beneficiando de políticas monetarias expansivas y de la debilidad de la libra", concluye Soto.