La confianza empresarial mejora pese a los riesgos políticos, según Coface
La principal sorpresa económica de los primeros meses de 2017 ha sido el aumento de la confianza empresarial internacional, a[…]
La principal sorpresa económica de los primeros meses de 2017 ha sido el aumento de la confianza empresarial internacional, a pesar de los riesgos políticos, según el estudio sobre las principales tendencias de la economía mundial en 2017 que ha presentado hoy la aseguradora de crédito Coface.
El informe expone que a nivel mundial existe una ligera aceleración del crecimiento del producto interior bruto (PIB), del comercio y del precio del petróleo, así como una mejora de los índices PMI de confianza empresarial, a pesar del persistente contexto de riesgo político en Estados Unidos, por las políticas de su presidente Donald Trump, y en Europa, por las próximas elecciones con resultados inciertos.
Coface ha señalado que la recuperación de la confianza empresarial se explica también por los recientes repuntes inflacionistas, que están dejando atrás "los riesgos deflacionistas" en Estados Unidos, Reino Unido, en la Eurozona y en China, y están permitiendo que las empresas recuperen margen de maniobra para fijar los precios.
El "marcado cambio" en la confianza empresarial de las economías avanzadas y la recuperación económica en los mercados emergentes -con una previsión de crecimiento del 1 % para Rusia y el 0,4 % para Brasil- han llevado a Coface a incrementar a un 2,8 % sus previsiones de crecimiento económico mundial para 2017 y a un 2,4 % para el comercio internacional, tras el aumento del 1 % en 2016.
Los mercados financieros, uno de los canales tradicionales de trasmisión del riesgo político junto con la confianza empresarial, tienen también unas perspectivas positivas.
Todos estos factores económicos favorables han provocado que los hogares y las empresas no estén retrasando sus decisiones sobre inversión y consumo.
Sin embargo, Coface ha apuntado que estos avances son todavía "demasiado tímidos" para materializarse en la mejora generalizada de las evaluaciones sectoriales y de país, ya que la actividad empresarial sigue estando limitada por un elevado endeudamiento en las economías emergentes, y por el proteccionismo y la incertidumbre política y social en países avanzados y emergentes.
En términos de riesgo sectorial, el sector metalúrgico ha sido durante los últimos tres años el que ha sufrido un mayor riesgo en el mundo, aunque también está registrando síntomas de mejoría.
En este sentido, el jefe de servicio de estudios de Coface, Julien Marcilly, ha añadido que "siguiendo con la tendencia de la zona euro, los sectores con en mayor riesgo en España en 2017 serán el metalúrgico, el de la construcción, y en menor medida, el de la construcción".