¿Peligra el 'Brexit' tras el varapalo a Theresa May?
La primera ministra británica, Theresa May, se ha metido en un gran charco y ahora está con el agua al[…]
La primera ministra británica, Theresa May, se ha metido en un gran charco y ahora está con el agua al cuello. Tenía una mayoría suficiente para negociar el 'Brexit' antes de convocar elecciones, pero ahora tendrá que pactar para formar un gobierno que aún no está claro si saldrá adelante. Al igual que hizo Cameron al convocar el referéndum del 'Brexit', la líder de los 'tories' ha subestimado el poder de sus electores, que hoy le han propinado una sonora bofetada.
De entrada, es casi imposible que May pueda sentarse en la mesa de negociación con la UE dentro de dos semanas, como estaba previsto, porque antes tendrá que formar gobierno. Si quiere gobernar, la primera ministra se verá obligada a pactar para formar gobierno o negociar acuerdos puntuales, cuando lo que pretendía al adelantar las elecciones era lograr un parlamento dócil. Y esto no será fácil. De hecho, no faltan ya las voces que han pedido su dimisión, entre ellas, de del líder laborista, Jeremy Corbyn, que sale muy fortalecido después de ver cómo May ha dilapidado su cómoda mayoría absoluta. Es más, algún miembro del partido conservador, como la ex ministra Anna Soubry, consideraron que May debía pensar en una renuncia debido a que se "encuentra en una situación muy difícil".
Es cierto que los conservadores de May han sido el partido más votado, pero por el camino se han dejado una decena de escaños, quedando por debajo de la mayoría de 326, mientras que la oposición laborista ha aumentado su bancada de 229 a 262 diputados. El cataclismo conservador prolonga el año turbulento de la política británica desde que el país votó inesperadamente a favor de la salida de la Unión Europea en junio de 2016, y pareció abrir así una caja de pandora.
La cuestión es que las urnas reflejan el descontento de la sociedad británica con la actual coyuntura en la que los políticos han metido al país. Un columnista del periódico Observer, Andrew Rawnsley, ha dicho en la BBC que "estamos asistiendo a la venganza de los 'remainers'", los partidarios de seguir en la UE. Y algunos políticos ya dicen abiertamente que May "ha puesto el Brexit en peligro", como explica Paul Nuttal, líder del UKIP, la derecha populista británica. De hecho, en el mejor de los casos, con el poder de negociación debilitado, es difícil pensar que May pueda peticiones exigentes a la UE. "El 'hard brexit' se ha ido esta noche a la papelera", resume el ex ministro de Finanzas, George Osborne, para plasmar su descontento.
Pero sobre todo, se trata de un fracaso personal de May, que disponía de una mayoría de 17 escaños en el parlamento y había convocado las elecciones anticipadas pidiendo una mayoría más amplia para negociar en posición de fuerza la salida de la Unión Europea. Theresa May "perdió escaños conservadores, perdió votos, perdió respaldo y perdió confianza. Yo diría que es suficiente para marcharse", ha dicho Corbyn para tratar de descabezar a su enemigo política.