La CE alcanza un acuerdo con el Reino Unido sobre los compromisos del RBS
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, alcanzó hoy un acuerdo de principio con el Gobierno del Reino Unido sobre[…]
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, alcanzó hoy un acuerdo de principio con el Gobierno del Reino Unido sobre las medidas propuestas por las autoridades británicas como alternativa a la desinversión del Royal Bank of Scotland (RBS) en su negocio de pymes Williams & Glyn.
El pasado abril, la Comisión Europea (CE) abrió una investigación para analizar si el plan de Londres era un sustituto "adecuado" frente a los compromisos originales aprobados en 2009 y enmendados en 2014, que ordenaban traspasar Williams & Glyn, con 300 sucursales y 1,8 millones de clientes.
Ante los resultados de la investigación, Londres decidió incluir ciertas modificaciones en su paquete de medidas.
Así, RBS proporcionará mayor financiación y pondrá en marcha un fondo independiente que proporcione dinero a bancos competidores para incrementar sus capacidades bancarias relacionadas con las pequeñas y medianas empresas.
Además, la entidad comprometerá mayor financiación para apoyar el cambio de un mayor número de clientes, indicó Bruselas.
En concreto, el plan alternativo plantea un traspaso del 3 % en la cuota de mercado del sector bancario británico de las pymes de manos de RBS a bancos competidores.
Esas entidades de la competencia recibirán "dotes" que podrán ser utilizadas para incentivar que las pymes cambien sus cuentas corrientes comerciales, así como financiación para facilitar la conmutación de préstamos vinculados, y también se les otorgará fondos para cubrir los costes derivados de los cambios de clientes.
La Comisión considera que, junto con los elementos incluidos en la propuesta británica inicial, el nuevo paquete será "suficiente" para sustituir los compromisos de desinversión de Williams & Glyn y conducirá a un incremento de la competencia en el sector bancario del Reino Unido para pymes, tras la distorsión causada por el rescate público de Royal Bank of Scotland.
El Ejecutivo comunitario solo puede aprobar las modificaciones de los Estados miembros a compromisos ya existentes sobre rescates bancarios si esas nuevas propuestas se consideran equivalentes a las iniciales.
Tras el acuerdo de principio, Londres notificará el nuevo plan al Ejecutivo comunitario y Bruselas adoptará una decisión formal bajo las normas comunitarias de ayudas de Estado.
En 2009, la CE aprobó la recapitalización pública del RBS a cambio de aplicar un plan de reestructuración y una serie de compromisos asociados, enmendados en 2014.
Los intentos de traspaso de Williams & Glyn fueron infructuosos, por lo que el RBS puso en marcha un nuevo proceso de venta comercial en 2016 que tampoco dio resultado.
Por ese motivo, el Gobierno británico trasladó a la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, una propuesta para que RBS, propiedad del Estado en un 71 %, invirtiera 750 millones de libras (877 millones de euros) en iniciativas para favorecer el crédito a pequeñas y medianas empresas, así como la inversión en compañías tecnológicas de servicios financieros o "fintechs".