Razones para que el Banco de Inglaterra mantenga su política monetaria inalterada

Hace mes y medio de la última reunión oficial de política monetaria del Banco de Inglaterra (BoE), en donde la[…]

Hace mes y medio de la última reunión oficial de política monetaria del Banco de Inglaterra (BoE), en donde la principal novedad estuvo en el aumento del número de miembros a favor de una inmediata subida de tipos de interés (3 miembros a favor de subir tipos y 5 miembros a favor de mantenerlos en el nivel actual, de los 8 con derecho a voto). Por otro lado, en el resto de decisiones no hubo cambios relevantes (el programa de compra de activos se mantuvo en los 435.000M GBP anuales y los tipos en el 0.25% actual).

Desde el comienzo de la crisis "suprime" (hacia 2007) no ha habido ningún viraje hacia la normalización monetaria por parte del BoE, como ya está ocurriendo durante los dos últimos años con la FED en Estados Unidos. Gran parte de la culpa de este hecho la tiene el Brexit, que lógicamente ha obligado al BoE a ser mucho más prudente a la hora de hacer cambios hacia una política monetaria más restrictiva.

Este jueves el BoE tiene de nuevo reunión ordinaria, aunque el consenso de mercado no espera cambios en materia monetaria, a pesar de cada vez hay más voces discordantes sobre las decisiones que se deben de tomar y si hay que cambiar el rumbo, principalmente por el incremento de los precios durante el último año.

Por ello, a continuación vamos a realizar un pequeño resumen de los principales datos macro que hemos conocido en Reino Unido desde la última reunión:

Observamos un pequeño enfriamiento hasta el2,6% y el 2,4% tras los datos previos del mes de mayo. Este es uno de los principales argumentos por el cual el mercado no espera cambios en esta reunión.

Se sitúa en -12 tras el último dato de julio que conocimos la semana pasada; esto supone el peor dato desde hace un año y tampoco es un argumento a favor de la subida de tipos.

El primer trimestre del año cerró con un crecimiento del 2% (anualizado) y en la primera estimación del segundo trimestre el dato se ha quedado en el 1,7% (sobre lo esperado). Tras el Brexit los crecimientos se han moderado por debajo del 2% anual, síntoma del ligero debilitamiento de su economía en gran parte originado por la caída del consumo interno. Estos datos tampoco deben provocan una excesiva prisa para endurecer la política monetaria.

Ambos indicadores se sitúan ampliamente por encima de la zona de expansión (>50) y, tras los últimos datos de julio y junio, en torno a su media de los últimos 8-9 meses. Sin cambios destacables.

Tras el dato del primer trimestre (conocido a finales de junio) vemos cómo Reino Unido va reduciendo ligeramente su balanza por cuenta corriente, principalmente por la inversión directa extranjera que está entrado en el país gracias al debilitamiento de la GBP. Este gráfico es clave para entender uno de los motivos que está originando el sostén de la economía británica tras la convulsión del Brexit.

Todos estos puntos son razones suficientes para que, por el momento, el BoE cumpla las previsiones y deje inalterada su actual política monetaria, a la espera de la evolución en los próximos meses de los datos de inflación como principal mandato que debe mantener el Banco de Inglaterra (entorno al 2%).

Durante el último mes la evolución de la GBP ha continuado la tendencia que lleva desde comienzos de año: al alza frente al USD (acumulando 7%( y débil frente al EUR. Parece ya evidente que el mercado anticipa antes el endurecimiento monetario en Europa, que enReino Unido, como clave para entender el actual comportamiento entre tres de las principales divisas mundiales. Seguimos pensando que aún le quedan días de volatilidad a la GBP durante este proceso de negociación con la UE, pero con una visión de largo plazo creemos que actualmente sigue infravalorada principalmente frente al USD.

A nivel técnico el par EURGBPse mantiene a escasos 100 pipos de máximos sobre 0,91, cotizando en la parte alta del rango del movimiento de consolidación que lleva realizando desde finales de 2016. Mientras no supere la zona de 0,91, continuaremos en el actual rango lateral en gráfico semanal (8% de rango).

El par GBPUSD mantiene intacta la estructura alcista desde comienzos de año, consolidando durante las últimas semanas la cotización por encima de la zona de 1,30 (máximo anterior) y a escasos 250 pipos de la siguiente zona de resistencia semanal, sobre los 1.35.

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