El IPC chino baja una décima en julio y reaviva el temor a una desaceleración
El índice de precios al consumo (IPC) de China subió un 1,4 por ciento interanual en el mes de julio,[…]
El índice de precios al consumo (IPC) de China subió un 1,4 por ciento interanual en el mes de julio, una décima menos que en junio, lo que reaviva los temores a un freno de la actividad económica debido a las políticas estatales de contención del consumo y el crédito.
La cifra, facilitada por la Oficina Nacional de Estadísticas, es menor de lo esperado por los analistas de mercados, que preveían para el séptimo mes del año una subida de precios de entre el 1,5 y el 1,6 por ciento en la segunda economía mundial.
Los precios de los alimentos el mes pasado cayeron un 1,1 por ciento con respecto a julio de 2016, aunque la subida del 2 por ciento en los precios de productos no alimentarios neutralizó esas bajadas.
Dentro de los alimentos llamó la atención la fuerte bajada de productos como la carne de cerdo, que en julio bajó un 15,5 por ciento, o los vegetales, que se depreciaron un 9,1 por ciento, mientras que en la categoría no alimentaria destacó la subida del 5,5 por ciento en los gastos médicos y de salud.
Los gastos de vivienda, educación, cultura y entretenimiento experimentaron una subida del 2,5 por ciento, los de ropa aumentaron un 1,4 por ciento y por el contrario transportes y telecomunicaciones bajaron un 0,2 por ciento.
La inflación en áreas urbanas fue sensiblemente mayor a la registrada en zonas rurales (1,5 y 1 por ciento, respectivamente), destacó la oficina estadística, que también calculó que la inflación de julio en comparación con junio ascendió un 0,1 por ciento.
De acuerdo con la consultora Capital Economics, las cifras reflejan un enfriamiento de las presiones en los precios registradas en meses pasados y sobre todo en 2016, algo que se explican por la actual política monetaria restrictiva que Pekín ha desplegado para reducir la deuda, provocando cierto freno en la actividad económica.
"Dada la esperada desaceleración del crecimiento del PIB en los próximos trimestres, se espera que sigan relajándose las presiones en los precios registradas el pasado año", destacó el economista de Capital Economics Julian Evans-Pritchard.
El experto subrayó que esta coyuntura podría no ser bien recibida por los mercados dado que algunos "esperaban un periodo sostenido de reflación que ayudara a reducir la deuda corporativa".
La Oficina Nacional de Estadísticas publicó hoy también el índice de precios a la producción, medidor de la inflación en el sector mayorista, que se situó en el 5,5 por ciento el pasado mes, el mismo porcentaje que en los dos anteriores.
Según Evans-Pritchard, el sostenido ritmo de ese indicador se debe al incremento de los precios del acero en el mercado chino, aunque vaticinó que esa coyuntura no continuará a medio plazo.
El Gobierno chino se ha fijado para este año, como en ejercicios anteriores, que la inflación no supere el 3 por ciento.
El dato de la inflación se publica un día después de que las aduanas chinas informaran de que las importaciones en julio crecieron un 14,7 por ciento y las exportaciones un 11,2 por ciento, ritmos de aumento también más bajos de lo esperado por los analistas.
En opinión de los expertos, los datos son peores de lo previsto debido a un enfriamiento de la demanda interna a consecuencia del endurecimiento de las mencionadas políticas de consumo que aplica el Gobierno comunista.