Concluye la venta de Novo Banco al fondo estadounidense Lone Star
El portugués Novo Banco anunció hoy la conclusión del proceso de venta al fondo estadounidense Lone Star, que pasa a[…]
El portugués Novo Banco anunció hoy la conclusión del proceso de venta al fondo estadounidense Lone Star, que pasa a poseer el 75 % de la entidad, en tanto que el 25 % restante permanecerá en manos del Estado luso.
En un comunicado remitido a la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM) portuguesa, Novo Banco indicó que recibirá una inyección de forma inmediata de 750 millones de euros (unos 881 millones de dólares) del total de 1.000 millones de euros (cerca de 1.200 millones de dólares) que Lone Star se comprometió a aportar.
El director general de Lone Star, Donald Quintin, aseguró durante la firma que el Novo Banco es "una institución sólida y bien capitalizada, posicionada para apoyar a sus clientes y ayudarlos a alcanzar sus objetivos".
"Vamos a empezar a trabajar con la gestión del banco y sus trabajadores para desarrollar una red bancaria de acuerdo con las mejores prácticas del mercado, siempre con el objetivo principal de prestar el mejor servicio a los clientes", dijo.
El gobernador del Banco de Portugal, Carlos Costa, señaló que "la venta del Novo Banco constituye un paso decisivo en el refuerzo de la estabilización del sector bancario nacional", que está ahora "mejor preparado" para cumplir con las necesidades de financiación de la economía lusa.
La esperada venta de Novo Banco era inminente después de que la Comisión Europea (CE) diese luz verde a la operación la semana pasada.
Novo Banco fue creado en agosto de 2014 con los activos saneados del quebrado Banco Espírito Santo (BES) y fue recapitalizado con 4.900 millones de euros (5.760 millones de dólares), 3.900 (4.590) de un crédito público y otros 1.000 (1.200) aportados por el resto de bancos portugueses
Su venta a Lone Star fue anunciada el pasado marzo por el Gobierno luso, que mantendrá en manos del Estado el 25 % de la entidad.
Además de la inyección de 1.000 millones de euros procedente de Lone Star, el acuerdo alcanzado preveía que el Fondo de Resolución, organismo público y actual dueño del banco, pueda tener que inyectar capital en el futuro para hacer frente a las pérdidas derivadas de los activos problemáticos de la entidad.
El Fondo de Resolución es financiado con aportaciones de todos los bancos portugueses.