Qué hay detrás de los mercados más rentables del mundo

Las Bolsas de Brasil, China, Estados Unidos, Portugal e Italia llegan al último tramo del año encabezando los ránkings de rentabilidad

El mapa de la rentabilidad este año es democrático y nos encontramos con índices con grandes retornos en el mundo emergente, en EE.UU. y en Europa. ¿A qué se debe que mercados tan diferentes como el brasileño, el chino, el americano, el italiano y el luso lleguen a la recta final del año liderando los ránkings de los mejores rendimientos? Los recorremos analizando los porqués y los «ahora qués».

El Bovespa de Brasil gana un 27% este año. Como sintetiza Pedro Lacambra, de Ibercaja Gestión, ello se debe a la mejora económica, con el avance del PIB y la caída de la inflación, lo que favorece la recuperación de los beneficios. A ello hay que sumar la evolución del real dado que tres cuartas partes de las ventas de las compañías tienen lugar en moneda local, un tercio de los costes son en dólares y el 60% de la deuda está emitida en moneda extranjera. «Brasil está saliendo de una recesión de siete trimestres. La Bolsa anticipa un rebote de las cuentas, especialmente en las compañías cíclicas, como las industriales (Weg), el comercio discrecional (Via Varejo) o las historias de reestructuración (Petrobras, Vale)», explica Didier Rabattu, de Lombard IM. Lionel Bernard, de Amundi, apuesta por las compañías que más fruto sacan de la recuperación y de las bajadas de tipos, como las industriales y las promotoras, así como por Banco do Brasil. También, por las energéticas y las papeleras, por el moméntum corporativo y de precios. Los sectores que Víctor Benavides, de HSBC AM, ve con mejores ojos son el educativo, los más sensibles a los tipos de interés, como autopistas y 'telecos', además del financiero. En los que José Luis Montero, de Solunion, ve síntomas negativos son construcción y textil.

Rabattu sigue positivo con Brasil, aunque avisa de que las elecciones de 2018 pueden provocar volatilidad a partir del segundo trimestre. Benavides señala que la aprovecharía para comprar. 

La incertidumbre política es la que explica que Lacambra esté neutral con Brasil. No hay que olvidar que otro elemento que ha animado al Bovespa ha sido que el escándalo de corrupción que salpicó al presidente Temer quedara en nada: ha seguido en el poder desarrollando reformas (como la laboral). Ahora está embarcado, como apunta Lacambra, en un programa de privatizaciones que está suscitando mucho interés, aunque sobre él pesen las dudas políticas.

China sube un 18% si tomamos como referencia el CSI 300. Así llegaba al congreso del Partido Comunista Chino, que tiene lugar estos días. A este mercado le han aupado, como dice Lacambra, los resultados, la apreciación de la divisa, la reducción de las dudas sobre los tipos globales, unos buenos datos macro, así como el crecimiento del comercio mundial. Según Lacambra, su Bolsa puede seguir haciéndolo bien, gracias a la consolidación industrial, así como a la buena marcha de la nueva economía interna (consumo, medicina, energías limpias). Aunque también advierte de que los datos macro antes de los congresos del PCCh suelen ser mejores que después y de que hay que prestar atención a las noticias de la propia reunión. 

Ludovic Vauthier, de Edmond de Rothschild AM, confía en que «la buena rentabilidad de China debería seguir en los próximos doce meses». Y positivo también se muestra Thomas Schaffener, de Vontobel: «Las valoraciones y las revisiones de los beneficios dan soporte y los inversores están aún infraponderados en los mercados emergentes en general y en China en particular». 

Vauthier invierte en dos temas principales: innovación (internet, semiconductores, cámaras para smartphones, coches eléctricos o biotecnología) y consumo, como automovilísticas o seguros de vida. Montero destaca el buen tono del software, la informática, las ventas al por menor, las 'farmas' y las automovilísticas. Schaffner en particular está invertido, dentro del sector de internet, en Alibaba, Tencent y Baidu, así como en financieras como el China Construction Bank y Ping An Insurance Group. 

Pero Lan Wang Simond, de Pictet AM, avisa de la menor visibilidad de China, ya que ahora es una economía en transición. Así, «una estrategia long/short proporciona flexibilidad para beneficiarse de posibles ganadores y perdedores, mitigando el riesgo de caídas». Y continúa: «Conviene centrar posiciones al alza en industrias de fuerte crecimiento estructural que experimenten aumento de volúmenes y precios, frente a sectores en declive estructural, maduración o decadencia (petróleo y gas, consumo básico, servicios públicos, bancos, cementos) propensos a disminución de volúmenes y precios». Pero recientemente, en consumo básico ha subido una posición larga neta y ha cubierto posiciones cortas, mientras que ha reducido exposición a valores de crecimiento secular y a títulos de internet. 

Wall Street, récord tras récord. En los últimos doce meses, el Dow Jones ha batido marcas: los 18.000, los 19.000... y hasta los 23.000 que superaba esta semana. En 2017 gana un 17% y el Nasdaq le supera, con una subida del 23%. ¿Ha llegado el momento de recoger beneficios?, ¿los movimientos del último tramo de la semana que termina son un aviso para reducir posiciones? Eduardo Bolinches, de Bolsacash, dice que no es el momento de ponerse corto, ni de vender toda la cartera, quizás, sólo de reducirla un cuarto, como mucho. De hecho, cree que mientras el Nasdaq se mantenga sobre los 6.000 puntos, el Dow Jones no pierda los 22.400 y el S&P 500 aguante sobre los 2.505 puntos hay que mantener. Respecto a las caídas del jueves que tanto preocuparon, afirma que aún es demasiado pronto para decir que se ha producido un giro de los índices y asegura que éstos tienen muchos y muy fuertes soportes bajo los niveles actuales. 

Roberto Ruiz-Scholtes, de UBS, sigue positivo con la Bolsa americana y ello por varias razones: los precios son exigentes, pero no se observa sobrevaloración y las compañías que lideran tienen un gran potencial de crecimiento; los beneficios crecen a ritmos del 8-9% y la reforma fiscal puede sumar entre tres o cuatro puntos porcentuales más, incluso no siendo muy ambiciosa; además, hay que seguir invertido en el sector tecnológico, y éste se encuentra, básicamente en Wall Street. Con vistas a los próximos doce meses, Ruiz-Scholtes espera un retorno total de la Bolsa americana de entre un 6% y un 7%, algo inferior a la media global del 8%, con un crecimiento de los beneficios de un 11-12%, lo que implica que, por múltiplos, la Bolsa americana se abarataría. 

En cuanto a sectores, Ruiz-Scholtes se quedaría, además de con el tecnológico, con el farmacéutico, el biotecnológico y el bancario, que está recuperando rentabilidad. 

Para Ignacio Cantos, de Atl Capital, la Bolsa americana está cara y la tiene infraponderada en las carteras respecto a lo que pesa en el mercado global y también respecto a los estándares de la casa, pero, como Ruiz-Scholtes, cree que es imposible evitar Wall Street si, como él, se quiere invertir en tecnología.

En Europa, destaca la periferia, liderada por el PSI-20 de Lisboa, que se anota un 16%. Carlos Hernández, de Andbank, describe los últimos avances del indicador: «Desde junio de 2016 presenta una clara tendencia alcista, que aceleró en febrero de 2017». Recientemente ha consolidado las subidas y ahora puede alcanzar los 5.714 puntos. La economía acompaña, como describen desde Bankinter: destaca la fuerte creación de empleo, el aumento de la confianza de las familias, la mejora del consumo y la reactivación de la inversión empresarial. A ello hay que sumar la mejora de su calificación crediticia, porque el país está saneando las cuentas públicas. De ahí que Lola Jaquotot, de Gesconsult, apunte: «Pensamos que la Bolsa portuguesa sigue teniendo potencial, tanto por la subida de la calificación de la deuda, como por las reformas económicas y también por el recorrido existente en la mejora macro. De hecho, estamos muy invertidos en la parte más cíclica e industrial de este mercado». Jaquotot enumera algunas de sus posiciones, como las papeleras Altri y Semapa, el fabricante de corcho Corticeira Amorim, además de CTT Correios de Portugal, Ibersol (hotelera), NOS (medios) y REN (redes eléctricas). Desde Magallanes, Diogo Pimentel comenta que alrededor de un tercio de sus posiciones ibéricas está en acciones lusas, algunas de las cuales coinciden con las de Jaquotot, a las que añade Soane, por ejemplo, así como F. Ramada, su última incorporación, un hólding dedicado al acero, la logística y el sector inmobiliario. Precisamente, a Carlos Bellas, de Metagestión, le agradan los hóldings controlados por familias, que abundan en el mercado luso: argumenta que en muchas ocasiones no están bien valorados por los inversores, porque es difícil hacerlo, y que el interés de sus propietarios suele ser la rentabilidad en el largo plazo, el mismo que el de su firma. Y destaca dos posiciones: Sonae y NOS, a las que también suma The Navigator Group. 

El mercado italiano está muy cerca en rentabilidad del luso. Según Giller Guibout, de Framlington Equities en AXA IM, la buena marcha de las acciones italianas hay que analizarla a partir de la fuerte caída sufrida en 2016. Pero, además, señala tres factores a su favor: la mejora económica en Europa, la solución a su crisis bancaria y la introducción de los planes individuales de ahorro que ha implicado entradas de dinero relevantes en la Bolsa. Andrea Carzana, de Columbia Threadneedle, apunta cuestiones de economía interna, más allá de la reforma financiera: la mejora de la confianza del consumidor y el crecimiento de la producción industrial. 

¿Puede seguir subiendo la bolsa italiana? Hernández es menos positivo que con Lisboa, porque las acciones italianas apenas han descansado y opina que en lo sucesivo podría registrar un movimiento lateral entre los 22.874 y los 21.329 puntos. Desde el punto de vista fundamental, Guibout, aunque es alcista, advierte de que un dólar muy débil podría dañar a las pequeñas y medianas empresas; y también de las exigentes valoraciones bursátiles. Carzana avisa del riesgo político, porque en 2018 habrá elecciones. Y Jaquotot apunta la posibilidad de una rebaja de exposición a Italia por ese riesgo. Por el momento, en Gesconsult son positivos con la banca (Unicrédito e Intesa San Paolo). También Guibout apuesta por las entidades 'retail' más avanzadas en transformación digital, así como por las que operan en mercados consolidados: a los dos bancos que mencionaba Jaquotot añade FinecoBank, Mediolanum y BMP. Carzana añade que hay algunas opciones interesantes entre las compañías medianas con fuertes posiciones competitivas: Prysmian, Ferrari o Campari. Jaquotot, en este universo, apunta Amplifon, Biesse o el minorista de moda OVS.

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