Natixis, el arma de BPCE para llevar a Sabadell a otra liga en banca de inversión
BPCE, el nuevo accionista de Sabadell, controla el grupo Natixis CIB, uno de los gigantes mundiales en banca de inversión, justo la pieza que le falta a la entidad catalana
La compra del 7% de Banco Sabadell por parte del francés BPCE tiene una lectura adicional que trasciende el simple refuerzo accionarial de la entidad catalana.
El mercado mira con interés el potencial industrial que tiene una alianza que puede permitir al Sabadell dar un paso de gigante en negocios donde la competencia internacional exige ganar escala, especialmente en banca de inversión, la gran asignatura pendiente.
Es aquí donde encaja Natixis CIB (Corporate & Investment Banking), el gran brazo internacional de BPCE en negocios financieros globales. Dentro del grupo francés, Natixis ofrece servicios de mercados globales, banca de inversión, financiación de activos, comercio internacional y fusiones y adquisiciones, entre otras actividades.
Muchas de estas capacidades pueden complementar mejor el perfil del Sabadell, que en España es muy fuerte en el negocio de pymes, pero cuya dimensión internacional en banca de inversión apenas resulta relevante.
El propio BPCE dejó clara esta posibilidad cuando anunció su entrada en el capital y confirmó que estudiará fórmulas de cooperación en banca corporativa y de inversión, financiación de bienes de equipo, crédito al consumo y actividades transfronterizas.
Sabadell puede aprovechar la potencia de Natixis
En este contexto, los analistas consultados por finanzas.com interpretan la operación en clave de oportunidad para Banco Sabadell.
En opinión de Antonio Castelo, analista de iBroker, es precisamente en banca corporativa y de inversión y en negocio internacional donde existe una de las complementariedades más claras entre ambos grupos.
La ventaja para Sabadell pasa por ampliar la oferta que pone a disposición de sus clientes empresariales sin tener que construir por su cuenta toda esa infraestructura internacional.
La clave es que Natixis CIB trabaja precisamente con empresas, entidades financieras, inversores institucionales y fondos, y cuenta con presencia internacional en mercados de Europa, América y Asia-Pacífico. Su actividad abarca desde financiación y mercados de capitales hasta M&A y soluciones de inversión y cobertura.
A modo de ejemplo, una empresa española cliente de Sabadell que necesite acometer una operación corporativa en el extranjero, emitir deuda, acceder a determinadas estructuras de financiación o realizar una adquisición internacional podría beneficiarse de capacidades que hasta ahora no forman parte del núcleo tradicional del banco catalán.
Más allá de la banca de inversión
Por otro lado, las posibilidades de negocio no terminan aquí, ya que como apunta Castelo, también habría oportunidades en leasing y financiación de bienes de equipo, así como en crédito al consumo, áreas donde BPCE dispone de recursos y especialización suficiente.
Javier Cabrera, analista de XTB, considera que, por ahora, “pesa más el componente estratégico”, aunque ve precisamente en banca corporativa uno de los negocios donde puede crearse más valor debido a la fortaleza de Sabadell en España y a la complementariedad internacional de BPCE.
Igualmente, los expertos consultados tienen claro que la operación encaja bien desde el punto de vista de complementariedad geográfica.
En concreto, BPCE acaba de cerrar en abril de este año la compra de la entidad portuguesa Novobanco por 6.500 millones de euros, pagados al estado de Portugal, al fondo de resolución y al fondo Lone Star.
Con ello, BPCE avanza en su objetivo de reforzar su presencia en la península ibérica, puesto que la entrada en Sabadell permite al grupo francés ganar exposición a España sin necesidad de adquirir el control de la entidad.
Para Sabadell, la operación funciona en sentido inverso, es decir, abre la puerta a las capacidades internacionales de un grupo financiero mucho mayor sin renunciar a su independencia.
El mercado demanda números concretos
Por ahora, los planes de futuro parecen claros. Las entidades han identificado las áreas en las que quieren trabajar, pero las conversaciones deberán concretar qué productos, clientes y negocios terminan compartiendo.
Castelo considera que hoy pesa más el componente estratégico que el económico precisamente porque todavía no se conocen las sinergias cuantificadas. Será cuando empiecen a aparecer acuerdos concretos, nuevos productos, ingresos cruzados y una aportación medible a la rentabilidad cuando el mercado pueda empezar a conceder una prima adicional a Sabadell por su alianza con BPCE.
Si esta noticia ha sido útil para ti, apúntate a nuestros boletines. También puedes añadir las alertas de finanzas.com a tus redes y apps: Twitter | Facebook | LinkedIn | Whatsapp | Flipboard. Y sigue los mejores videos financieros de Youtube.