El BCE se encamina a terreno restrictivo: efecto sobre la bolsa, los bonos, las hipotecas y el ahorro

La banca sería uno de los sectores más beneficiados por una eventual subida de tipos en diciembre; que también añadiría presión a la rentabilidad de los bonos y las letras del Tesoro

El escenario de tipos de interés en la eurozona ha dado un giro tras la reunión del Banco Central Europeo de este jueves. El mercado ha incrementado considerablemente las expectativas de nuevas subidas de tipos, tanto en diciembre como, incluso, en octubre.  

En concreto, la probabilidad de un alza en diciembre ha pasado del 72 % que descontaba el mercado en la víspera de la reunión al 79 % actual; mientras que ha subido del 28 % al 78 % para un incremento en octubre. 

También las principales gestoras y bancos de inversión han modificado sus previsiones al alza. Firmas como Aberdeen Investments, Nomura o UBS han pasado de considerar que el BCE había puesto fin al ciclo de subidas a contemplar ahora un nuevo incremento en diciembre.  

De confirmarse este escenario, el BCE abandonaría el terreno neutral para adentrarse en una política monetaria restrictiva, con consecuencias para la economía y para los principales activos financieros. 

Más presión sobre una economía que afronta un nuevo shock 

El primer efecto se produciría sobre la economía europea. Unos tipos más elevados encarecen la financiación y tienden a frenar el consumo y la inversión, justo cuando el repunte de los precios de la energía amenaza con deteriorar las perspectivas de crecimiento. 

“Es posible que los riesgos inflacionistas estén aumentando y que sea más probable una nueva subida de tipos en diciembre, pero el BCE debe seguir actuando con cautela. La economía ha mostrado resiliencia en los últimos seis meses, pero el rápido aumento de los precios del gas implica que se está gestando un choque negativo de oferta. A la larga, esto perjudicará el crecimiento. La incógnita es en qué medida y cuándo”, señala Mark Wall, economista jefe para Europa de Deutsche Bank. 

El endurecimiento monetario añadiría además presión a las cuentas públicas de los gobiernos de algunas de las mayores economías del mundo, en un contexto marcado ya por elevados niveles de deuda y unas necesidades de financiación crecientes. 

La bolsa se enfrenta a tipos más altos, aunque con matices 

Más allá de la economía, el impacto inicial de unos tipos más elevados en el caso de la renta variable suele ser negativo. El encarecimiento de la financiación reduce la inversión y, al mismo tiempo, eleva el atractivo de la renta fija frente a la bolsa. Además, unas mayores tasas de descuento presionan las valoraciones y, en particular, los múltiplos de las compañías. 

Sin embargo, algunos analistas apuntan que las acciones pueden soportar tipos más altos si estos se producen en un contexto de crecimiento económico. “La mayoría de los entornos de subida de tipos coinciden con periodos de crecimiento económico, por lo que son más habituales de lo que muchos inversores creen”, señala Mario González, responsable del negocio de Capital Group en España. 

Mark Haefele, CIO de UBS Global Wealth Management, se manifiesta en el mismo sentido. Considera que el endurecimiento previsto no debería descarrilar la mejora de los beneficios de las empresas europeas. 

Los bancos, beneficiarios de una subida adicional de los tipos  

Por sectores, el efecto de una subida adicional tampoco sería homogéneo. “El sector bancario puede ser uno de los teóricamente favorecidos por un escenario de tasas más elevadas. En sentido contrario, los sectores más endeudados o más expuestos a una inflación de costes pueden resultar más perjudicados”, apunta Josep Soler, fundador y consejero ejecutivo de EFPA España. 

Por su parte, Lale Akoner, estratega de mercados globales de Etoro, sitúa a energéticas y aseguradoras entre las compañías mejor posicionadas, mientras que inmobiliarias, constructoras, pequeñas empresas y minoristas afrontarían una mayor presión.  

En cuanto a los bancos, reconoce que podrían beneficiarse inicialmente de unos márgenes crediticios más amplios, aunque advierte que esa ventaja se reduciría si cae la demanda de crédito y aumentan los impagos. 

Los bonos afrontan más presión 

En el caso de la renta fija, llega a este nuevo escenario después de un verano complicado, con los rendimientos de los bonos al alza por el aumento de la deuda pública, la inflación y las enormes inversiones vinculadas a la inteligencia artificial.  

En este contexto, una política monetaria más restrictiva amenaza con tensionar todavía más las rentabilidades exigidas por los inversores, presionando a la baja el precio de los bonos. 

“El contexto sigue siendo complejo para los mercados de renta fija europeos. A las señales más restrictivas del BCE se suman el impacto de la subida de las materias primas y una cuestión cada vez más relevante relacionada con la oferta, ya que los elevados niveles de emisiones públicas pueden ejercer una presión adicional sobre los rendimientos a través de un efecto de expulsión”, explica Antonella Manganelli, consejera delegada de Payden & Rygel para Europa. 

Las Letras del Tesoro también podrían recoger este aumento de las rentabilidades (para beneficio de los que las contraten a partir de ahora).  

Asimismo, la subida de tipos también debería significar una mayor remuneración para el ahorrador. No obstante, la transmisión del fenómeno a las cuentas y los depósitos puede ser más lenta.  

“La remuneración de las cuentas y los depósitos suele reaccionar de forma más lenta e incierta y dependerá, en buena medida, de las necesidades de financiación de las propias entidades, que en estos momentos no parecen especialmente elevadas”, apunta Soler. 

El euríbor sube a niveles de dos años 

En el mercado hipotecario, la subida de tipos encarecerá la financiación.

De hecho, el euríbor lleva tiempo anticipando el nuevo escenario, como demuestra la subida a niveles de hace dos años que protagonizó el indicador en agosto, hasta situar la media mensual en el 2,954 %. Adicionalmente, el euríbor volvió a subir en tasa diaria este viernes, tras la subida de tipos del BCE

“Las subidas de los últimos meses ya incorporaban el consenso sobre el incremento de tipos de este jueves. A partir de ahora, su recorrido dependerá, sobre todo, de cómo evolucione el conflicto en Irán y de los nuevos datos económicos”, señala Soler. 

En divisas, el giro más agresivo del BCE ofrece, por último, un respaldo al euro. Una función de reacción más restrictiva constituye un factor alcista para la moneda única frente a las principales divisas. 

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