Renta variable

Los inversores salen de las acciones y entran en los bonos

Los fondos de bonos están recibiendo fuertes entradas de dinero en las últimas semanas

La renta fija concentra los flujos de entrada

El impacto del coronavirus en el mercado pasó factura a todos los activos, sin discriminar. Pero ahora, un mes y medio después de que se desencadenara la pandemia hay una brecha cada vez más estrecha entre los rendimientos de las acciones y de los bonos.

Por eso, en las últimas semanas se está viendo una rotación del capital de las primeras a los segundos.

Es un fenómeno que también se está apreciando en los fondos cotizados o ETFs.

Por ejemplo, las salidas en los fondos de renta variable cotizados en los Estados Unidos se están acelerando, mientras que los fondos de bonos ahora están recibiendo entradas.

En este sentido, el responsable de ventas institucionales de Invesco, Fernando Fernández Bravo, afirmaba en una entrevista en este medio que en los últimos días se ha visto un incremento de entrada de dinero de los fondos de fondos y de los planes de pensiones de los bancos españoles en la parte de crédito a través de ETF.

Dijo también que ahora veía más valor en renta fija que en renta variable y que ahora no hacía falta tener en cartera un doble B para conseguir una rentabilidad por cupón del 4-5%.

“Tenemos compañías triple B, investment grade, que están dando una buena rentabilidad. El binomio rentabilidad-riesgo es más atractivo ahora que hace unas semanas”, señalaba el experto de Invesco.

Mar Barrero, directora de análisis de Arquia Profim Banca Privada, afirma que «quizá sean los productos que más se beneficien de las medidas adoptadas por los bancos centrales para dar liquidez al sistema».

Aunque esta experta también avisa de que el potencial de esta modalidad de fondos se irá diluyendo a medida que se avance en el control de la pandemia.

En los emergentes se nota más

Esta rotación de carteras se está notando más en los mercados emergentes, debido a que el rendimiento promedio de las ganancias para las compañías en el Índice de Mercados Emergentes de MSCI (ganancias proyectadas como porcentaje del precio actual) ha caído a unos 130 puntos básicos por encima del rendimiento del indicador de bonos en dólares de Bloomberg Barclays. 

Esa es la prima más pequeña por poseer acciones en lugar de deuda desde enero de 2010.

Los rendimientos prometidos de las acciones están cayendo porque los analistas han reducido sus estimaciones de ganancias en compañías de mercados emergentes en un 17% en los últimos tres meses, ya que tienen en cuenta el impacto económico de la pademia.

Por otro lado, los rendimientos de los bonos están rondando los niveles vistos por última vez en 2011. Las expectativas de que los gobiernos de los mercados emergentes aumentarán los préstamos para financiar sus planes de estímulo fiscal mantienen los costes de los préstamos por encima de su promedio de 10 años.

La perspectiva de una recesión, o en cualquier caso de una desaceleración paralizante, en muchos mercados emergentes puede seguir deprimiendo las expectativas de ganancias. Por lo tanto, los bonos pueden mantener su ventaja de rentabilidad hasta que la pandemia disminuya y surjan signos de recuperación económica.

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