Sánchez, Díaz y los ministros Hacendado  

Sánchez y Díaz quieren que los trabajadores se sienten en los consejos de administración de las empresas, pero se niegan a incorporar verdaderos ministros independientes en el Gobierno

Transcripción del podcast

Es importante leer y comprender los riesgos de esta inversión, que se explican en detalle en este enlace

Advertisement

El Gobierno de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz pondrá en marcha medidas legislativas para que los trabajadores se sienten en los consejos de administración de las empresas y participen en las decisiones de negocio de cada compañía.  

Díaz asegura que, dando cabida a los trabajadores en los órganos de administración de las empresas, “la democracia llegaría al mundo empresarial”. Además, según sus propias palabras, enriquecería a las compañías porque supone aportar talento.  

Sorprende, al conocer la composición del nuevo Consejo de Ministros, que Díaz no reclame para sí misma lo que quiere aplicar en las empresas. Es decir, que el Gobierno incorpore verdaderos ministros independientes, que aporten talento y lleven la democracia al consejo de ministros.  

La presencia de verdaderos independientes daría a las decisiones del Gobierno más criterios objetivos y técnicos y menos intereses políticos y sería más beneficiosa para la sociedad.

Grande-Marlaska ¿un ministro independiente?  

El Gobierno puede argumentar que esto no es necesario porque ya tiene ministros independientes en su gabinete. Pero calificar de independiente, por ejemplo, al ministro del Interior, Grande-Marlaska, no deja de ser una broma de pésimo gusto. Pocos ministros han cruzado más líneas rojas que el de Interior para satisfacer a su presidente.   

Lo mismo pasa con José Luis Escrivá, que ahora ha cambiado Seguridad Social por Transformación Digital, una especie de ministerio-limbo en el que esperará la marcha de Nadia Calviño al Banco Europeo de Inversiones para asumir la cartera de Asuntos Económicos. Las críticas que Escrivá hacía al Gobierno cuando estaba al frente de la Airef las aparcó a las puertas de la Moncloa. También ha hecho de la necesidad virtud para seguir en el Gobierno.  

Sánchez antepone la fidelidad a la buena gestión. Quiere a 22 ministros, 17 propios y 5 de marca blanca, los ministros Hacendado, que no solo no cuestionen ninguna de sus decisiones, sino que las defiendan como si fueran propias. Quiere a 22 soldados, en el sentido estricto de la palabra. Que solo obedezcan y no respondan a las arbitrariedades de su superior. 

Publicidad

Sánchez no solo pasa de los verdaderos independientes, sino que además ha ignorado a los que fueron presidentes autonómicos socialistas hasta mayo. El motivo es que algunos deslizaron críticas contra Sánchez porque veían que su línea política podía poner en peligro su reelección, como así sucedió. Pero Sánchez no perdona a los críticos. No habrá paz para ellos. 

Eso sí, tanto él como Yolanda Díaz y sus ministros Hacendado insistirán en que son los órganos de gobierno de las empresas los que necesitan aire fresco, los que necesitan democracia. El que solo se sienten hooligans en el Consejo de Ministros parece que no tiene ninguna importancia.

Si esta noticia ha sido útil para ti, apúntate a nuestros boletines ¡No te decepcionaremos! También puedes añadir las alertas de finanzas.com a tus redes y apps: Whatsapp | Twitter | Facebook | LinkedIn | Flipboard. Y sigue los mejores videos financieros de Youtube.

En portada

Noticias de