Las bolsas europeas frenan sus avances de las tres jornadas anteriores y vuelven hoy al rojo. El Ibex-35 se deja un 1,12% en la media sesión y pone en riesgo la cota psicológica de los 8.800 puntos. La decisión de los inversores de recoger beneficios viene motivada por miedo a una desaceleración global de la economía tras conocer que el PMI de la actividad total de la eurozona ha registrado el nivel más bajo de los últimos cuatro años. Tampoco los datos macro de China han ayudado, ya que han sido peores de lo esperado.