Tras la debacle de ayer en Wall Street, se auguraba más de lo mismo en Europa. Y así ha sido. Aunque los operadores esperaban un castigo superior, el Ibex-35 ha cerrado en niveles del pasado marzo y con sólo un valor en positivo: Siemens Gamesa. Si el detonante ha sido el miedo a la inflación y la subida de los intereses de los bonos, los tranquilizadores mensajes de los banqueros centrales y la relajación del mercado de deuda hoy no han ayudado a calmar a las acciones.