Las bolsas no han de temerle al euro

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Existe una correlación entre las bolsas y el tipo de cambio? Un euro apreciándose contra el dólar a lo largo del año ha acompañado a unos índices de renta variable europeos también al alza. Ello, quizás, hasta que a partir del verano, la divisa comunitaria aceleró y las acciones del Viejo Continente comenzaron a hacerlo peor. En los últimos días, también parece existir esa correlación entre un euro al alza y unas bolsas (sobre todo las europeas) a la baja, y entre una divisa comunitaria perdiendo terreno y unos índices de renta variable al alza. Todo eso, a primera vista, porque los analistas añaden muchos matices sobre el sentido de esta relación entre la divisa y la renta variable.

Miguel Ángel Rodríguez, de TMS Brokers, explica que las bolsas europeas se están moviendo recientemente al ritmo que marcan las americanas y afirma que lo que hemos visto en los últimos días ha sido una corrección o caídas por cuestiones políticas sobre todo internas de Estados Unidos, marcadas por las relaciones entre la Administración estadounidense y el Kremlin o por las dudas sobre que finalmente pudiera salir adelante la reforma fiscal. Ello, lo que ha ocasionado ha sido que, al tiempo que caían las bolsas, bajara el dólar. Rodríguez no establece una relación causa-efecto entre lo que ocurre ahora en las bolsas y lo que sucede en el mercado de divisas, sino que plantea que un fenómeno externo (la política) impacta tanto en las acciones como en el billete verde, haciéndoles perder terreno a ambos.

Si en lugar de realizar la lectura a partir del dólar, la hacemos a partir del euro, observamos que, de acuerdo con los comentarios de Miguel Ángel Rodríguez, el fortalecimiento de la divisa comunitaria está coincidiendo últimamente con sesiones bursátiles de caídas. Y viceversa. Así, si nos fijamos en los últimos problemas políticos del Viejo Continente, que también los ha habido, las incertidumbres políticas surgidas en Alemania ante la ruptura de las negociaciones para formar Gobierno entre la coalición que lidera Angela Merkel, los liberales y los verdes, cotizaron a la baja en el euro, pero no impidieron que las bolsas europeas subieran. De nuevo, pues, correlación inversa entre la divisa y los índices bursátiles.

Caminan al revés

De acuerdo con Luis Lorenzo, de Dif Broker, normalmente, cuando una divisa se aprecia, las acciones de ese mercado se ven negativamente afectadas. Así, señala que la renta variable europea comenzó a perder ventaja respecto a la estadounidense cuando el euro aceleró contra el dólar el pasado verano. Mientras que el Ftse 100 británico llegó a máximos apoyado por la caída de la libra esterlina que siguió al 'Brexit'. De todas maneras, señala que cuando un mercado está fuerte, suelen estarlo todos sus activos, fenómeno que es especialmente visible en los mercados emergentes.

Según añade Manuel Domínguez-Blanco, de Moneycorp, tradicionalmente, la libra y el euro, al ser monedas cíclicas, se aprecian cuando hay apetito por el riesgo, mientras que las subidas del dólar se han producido cuando ha habido episodios de aversión al riesgo, puesto que es una divisa refugio. «Otra cosa es que puntualmente, en las últimas sesiones, haya podido ser al revés», señala Domínguez-Blanco.
Eugeni Siscar, de BNP Paribas Personal Investors, comenta que, efectivamente, la subida del euro ha coincidido con un periodo positivo para las bolsas europeas. Tanto la subida de la divisa comunitaria como la de la renta variable han sido coherentes con los buenos datos económicos que se han ido publicando en el Viejo Continente. A continuación, sigue Siscar, se ha producido una consolidación del euro frente al dólar (o un freno del ascenso de la moneda europea) lo que ha coincidido con la consolidación también de las bolsas.

John Hardy, de Saxo Bank, sintetiza: «Creo que puede haber una ligera correlación a corto plazo cuando el euro se aprecia fuertemente, haciendo que las acciones europeas puedan tener un rendimiento inferior e incluso debilitarse. Pero si nos alejamos y consideramos el año como un todo, es difícil argumentar que la fortaleza del euro está conteniendo las acciones europeas en términos absolutos». Y precisa: «El índice EuroStoxx 50 ha subido un 8,5 por ciento en términos de euros, mientras que el índice S&P 500 sólo ha subido un 3 por ciento en términos de euros hasta hoy y el Dax alemán ha subido un 14 por ciento».

¿Qué ocurrirá a partir de ahora con el euro-dólar?

John Hardy responde: «Pronosticamos que el euro-dólar estará levemente más alto a finales de año, en torno a 1,20, y se apreciará hacia 1,30 el próximo año. El principal impulsor es la revalorización del euro, ya que el BCE desacelera el QE (programa de expansión monetaria) y avanza hacia la normalización de las políticas debido a la fortaleza de la economía europea. Es cierto que la Fed ya ha subido más los tipos, pero Estados Unidos tiene un gran déficit por cuenta corriente y se espera que la Fed desacelere el ritmo de las alzas el próximo año y el euro se haya infravalorado en comparación con el gran superávit por cuenta corriente favorecido por la política acomodaticia del BCE».

Es posible que, de salir adelante, la reforma fiscal (o las rebajas de impuestos) que propone Donald Trump, aún pendiente del Senado, contribuya a esta evolución de la divisa puesto que, como señala Domínguez-Blanco, su aprobación en el Congreso no le sentó bien al dólar. Si bien por un lado podría provocar una mayor inflación y, por tanto, podría requerir un ritmo más acelerado de subidas en los tipos de interés, por otro lado también puede llevar consigo el aumento de la deuda.

En todo caso, el experto de Moneycorp comenta que el euro, de aquí a final de año está alcista. En su opinión, el nivel de 1,20 dólares es muy difícil de rebasar, pero si lo supera, se puede ir a 1,25, pese a que, por divergencia de política monetaria, es una cota que no se justificaría. Según Domínguez-Blanco, sólo acabaría el escenario alcista para la divisa comunitaria de perforarse la cota de 1,1680 unidades. Ese nivel es el que marcaría la reversión del sentimiento ahora favorable con el euro.

También Miguel Ángel Rodríguez ve al euro alcista frente al billete verde. Argumenta que el Banco Central Europeo va a tener que retirar estímulos más rápido de lo esperado por la fortaleza económica de la zona euro, mientras que el dólar va a estar débil, porque las subidas de los tipos de interés que va a acometer la Reserva Federal ya están descontadas. Por ello, Rodríguez ve niveles de 1,20-1,22 dólares a corto plazo y un tope en 1,25-1,26 unidades el año que viene. En su opinión, tiene sentido que se pare en 1,26 porque al BCE no le interesa que se vaya por encima.

¿Trunca la crisis alemana la fuerza del euro?

Pero ahora ha aflorado un riesgo político en Alemania, al no avenirse los liberales a formar Gobierno con Merkel y los verdes. Angela Merkel no quiere un gobierno en minoría, lo que probablemente conducirá a la celebración de nuevas elecciones en la locomotora europea. 

De acuerdo con los expertos de Monex Europe la incertidumbre abierta en la economía más grande de la zona euro podría dar la oportunidad al billete verde de recuperar terreno. De acuerdo con Rodríguez, en cambio, la inestabilidad política en Alemania durará poco y pronto se debería aclarar el panorama para la formación de un nuevo Gobierno, por lo que cree que éstos puede ser niveles atractivos de compra de euros.

Steen Jakobsen, de Saxo Bank, si bien opina que la incertidumbre se puede extender a los mercados a medida que la confianza en Merkel y el liderazgo alemán se ponen en duda, cree que el sesgo positivo del euro continúa intacto, siempre que mantenga por encima de 1,1675 unidades. 

Joaquín Robles, de XTB, añade que, en el caso de que haya nuevas elecciones, el euro no sufrirá más de lo que lo hizo tras los comicios anteriores, en septiembre, (tras los comicios del día 24 de ese mes, el euro retrocedió desde 1,195 a 1,185). Argumenta Robles que lo que ha afectado a la moneda comunitaria en el pasado ha sido el miedo al éxito de partidos euroescépticos, riesgo que en Alemania está descartado. En su opinión, la situación política de Alemania no va a impedir que la moneda comunitaria continúe hasta final de año moviéndose en la horquilla actual: entre 1,15 y 1,19 unidades. 

¿Qué pasa con las Bolsas?

Manuel Domínguez-Blanco plantea que una recuperación de las bolsas europeas debería acompañar a la subida de la divisa comunitaria. Pero también apunta consecuencias negativas de la fortaleza del euro. Así, lleva consigo que las importaciones se abaraten, lo que introduce presión bajista a la inflación, lo que a su vez frena el proceso de normalización monetaria, lo que elimina incentivos a la amortización de deuda, mientras frena las exportaciones. No descarta, además, que, como las bolsas se adelantan a la evolución económica, éstas se estén frenando por los temores a las consecuencias de la apreciación de la divisa. Así, si bien Joaquín Robles considera que un tipo de cambio en la horquilla que prevé (1,15-1,19) no hace daño a la competitividad europea, la cosa empieza a cambiar por encima de la cota de 1,20 unidades.

Sin embargo, Eugeni Siscar afirma que un euro a 1,22-1,24 dólares es compatible (o incluso respalda, según su opinión) a un Dax alemán en niveles máximos históricos y a un Eurostoxx 50 volviendo a máximos anuales, e incluso a un Ibex-35 recuperando posiciones si es que la crisis política se supera. Aunque Siscar cree que pueden ser mejores opciones las compañías más ligadas a la economía doméstica que las empresas más exportadoras.

Los niveles de 1,26 que Rodríguez pronostica como techo para el euro tampoco implican, en su opinión, un obstáculo para las bolsas europeas. «Europa puede soportar ese nivel, otra cosa sería que el tipo de cambio se fuera a 1,30 o por encima, que entonces sí empezaría a exportar menos», señala Rodríguez.

Hay otros expertos que apuntan que el riesgo para las bolsas no reside en que se fortalezca mucho el euro, sino en que lo haga el dólar, como apunta Jonathan Stubbs, de Citi, aunque no da mucha probabilidad a ese escenario. Luis Lorenzo señala que ese fortalecimiento del billete verde afectaría a la bolsa estadounidense y que esa caída se trasladaría a Europa.

En todo caso, como afirma Hardy, «los tipos de cambio son una consideración importante en las bolsas de otros países y se debe tomar una decisión sobre si cubrir la exposición cambiaria». En este sentido, según su opinión, más que considerar el factor divisa como razón directa para invertir en un determinado mercado, lo que hay que hacer es comprender cómo puede afectar al rendimiento total de la inversión.

Unas pistas para las acciones

Si el inversor quiere evitar el riesgo de que la apreciación del euro pueda perjudicar a las empresas más exportadoras, puede evitarlas e inclinarse, por el contrario, por las más domésticas. Dentro del Eurostoxx 50, de acuerdo con información recogida por Bloomberg, las empresas que más ingresos logran en los continentes americano y asiático son ASML, con más de un 90 por ciento, Anheuser-Busch, con un 84 por ciento, Unilever, con un 75 por ciento, así como Nokia, Telefónica, Ahold , Fresenius, Danone y LVMH, todas ellas con ingresos procedentes de esos dos mercados superiores al 60 por ciento.

Las compañías del indicador con menor dependencia de mercados ajenos al europeo son Total, Vinci, Eni, Enel, Vivendi y Engie. En todas ellas el peso en los ingresos de América y Asia es inferior al 25 por ciento. También mayoritariamente domésticas son Iberdrola, Saint Gobain, Philips, Deutsche Post, o Volkswagen, con menos del 40 por ciento de sus ventas en América y Asia.

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