La banca cerrará 3.000 oficinas más en los próximos tres años, según informe

El sector financiero español todavía está algo sobredimensionado a pesar de haber adelgazado notablemente durante los ocho últimos años, por lo que los expertos dan por hecho que los bancos que operan en España cerrarán otras 3.000 oficinas antes de 2019.

Esta es una de las principales conclusiones de un informe publicado hoy por la consultora Tatum, que recuerda que el sector financiero español era el más capilarizado de toda la zona euro hasta 2008, con algo más del 23 % de las sucursales bancarias, según datos del Banco Central Europeo (BCE).

Tras años de expansión y crecimiento, la crisis económica y financiera hizo que la banca española comenzara en 2008 un proceso de cierre de oficinas que supuso la desaparición de 14.741 sucursales, un 32 % del total.

Aunque el cierre de oficinas fue generalizado, no fue homogéneo, ya que se notó más en provincias como Barcelona, Gerona, Castellón, Zaragoza y Orense, con reducciones de más del 40 %.

Esto se debió a que esas eran las áreas donde mayor presencia tenían las entidades que recibieron ayudas públicas y en los mercados donde las cajas de ahorro concentraron sus procesos de expansión fuera de sus territorios tradicionales.

En cuanto a la plantilla, el sector perdió más de 73.000 empleados desde 2008, un 27 % del total, porcentaje inferior al 32 % de oficinas que se cerraron, por lo que los autores del informe esperan más ajustes de personal en el futuro.

Según la patronal bancaria española AEB, el sistema financiero nacional está evolucionando positivamente, pero tiene aún importantes desafíos en el futuro.

En términos de solvencia, limpieza de balances y colchones de liquidez, el sector está en una situación mucho mejor que cuando empezó la crisis, ya que el patrimonio neto de la banca se triplicó entre 2007 y 2014; los recursos propios crecieron en un 50 % en este periodo y los de mayor calidad (el llamado CET1) se duplicaron.

Además, durante el citado periodo los bancos pertenecientes a la AEB realizaron saneamientos por importe de 187.000 millones de euros al tiempo que lograron cómodos colchones de liquidez gracias a la política monetaria expansiva del Banco Central Europeo.

El informe recuerda que tras ocho años de reforma del sistema bancario, el número de entidades se ha reducido considerablemente y en la práctica las cajas de ahorros han desaparecido pasando a convertirse en bancos o participando en procesos de fusión.

De las 45 cajas que existían a principios de 2010 solo quedan dos que no han participado en ningún proceso de fusión, la de Ontinyent y la de Pollensa.

Por su parte, las cooperativas de crédito están viviendo el proceso de transformación más importante de su historia, afrontando "procesos tranquilos de fusiones o siguiendo modelos de grupos cooperativos", explica el informe.

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