El Tesoro vive el año con intereses más bajos y logra un ahorro de 2.000 millones

El coste medio de la deuda nueva emitida en 2016 se situó en el 0,6%, el más pequeño de toda su historia

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El Tesoro vivió este jueves la última subasta del año que puso de relieve cómo 2016 ha sido el mejor curso de su historia gracias a una facilidad para colocar la deuda sin parangón. De hecho, el coste medio de las letras, bonos y obligaciones emitidas este año se situó cerca del 0,6%, el nivel más bajo de los registrados. Este buen comportamiento del mercado ha permitido un ahorro de 2.000 millones de euros en intereses, según la estimación del Gobierno. De hecho, este es uno de los elementos que figuran en la reducción del techo de gasto del Estado en 5.000 millones (junto a otros 2.000 millones provenientes de acuerdos de no disponibilidad y 1.000 millones del adelanto del cierre presupuestario en julio).

La confianza de los inversores se ha reflejado en que la deuda a corto plazo ha terminado con un interés medio anual negativo. Es decir, que han pagado al Tesoro por conseguir esos títulos. Una tendencia que se ha ido agudizando a lo largo de todo el ejercicio. En el caso de la deuda a más largo plazo los tipos también se han reducido considerablemente. Así, los bonos a tres años han acabado por debajo del 0,1% de media y a cinco años alrededor del 0,5%.

Por su parte, el bono a diez años se situó de media cerca del 1,4%. De hecho, en la última subasta realizada este jueves, el Tesoro colocó 1.282,7 millones de euros, a un tipo de interés medio del 1,423%, inferior al 1,540% de la subasta anterior, y con un marginal del 1,434%, por debajo del 1,549% de la emisión del 1 de diciembre. Hay que tener en cuenta que en los peores años de la crisis este bono llegó a situarse en el 7%. En cualquier caso, la previsión del Gobierno es que a partir de 2017 la tendencia en el mercado de deuda sea un alza gradual de los tipos.

Sin duda la confianza de los inversores este año se debe en gran parte a la política expansiva del BCE, cuyo programa de compra de deuda ha permitido relajar a los mercados a pesar de terremotos como el 'brexit' o el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos. De hecho, el organismo dirigido por Mario Draghi ya ha aprobado prolongar estas compras de activos hasta finales de 2017 (estaba previsto que concluyesen el próximo marzo).

La consecuencia práctica de los buenos datos del Tesoro se trasladará en una menor partida en gastos destinados al pago de la deuda. Estos recursos alcanzaron su máximo en los Presupuestos de 2013 con 38.590 millones. En 2016 ya descendieron hasta los 33.490 millones.

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