El oro supera los 5.000$ y confirma su papel como refugio global

La debilidad del dólar, la huida de la deuda soberana y la escalada geopolítica disparan al oro a máximos históricos

El oro ha pulverizado por primera vez la barrera de los 5.000 dólares la onza, un hito histórico que refleja el nivel de tensión que se vive en los mercados financieros globales.

El metal precioso llegó a escalar hasta la zona de 5.110 dólares, impulsado por la debilidad del dólar, la huida de los inversores de la deuda soberana y un clima geopolítico cada vez más inestable.

El rally del oro —uno de los más intensos que se recuerdan— se produce en un contexto marcado por la reconfiguración de las relaciones internacionales bajo la presidencia de Donald Trump, cuyas decisiones han vuelto a sacudir la confianza en los activos tradicionales.

Catalizadores geopolíticos impulsan al oro

Las tensiones diplomáticas, las amenazas geopolíticas y los ataques a la independencia de la Reserva Federal han reavivado el llamado debasement trade: la percepción de que las monedas y los bonos pierden atractivo frente a activos reales como el oro.

La debilidad del dólar ha actuado como catalizador adicional. En apenas seis sesiones, el billete verde se ha depreciado cerca de un 2%, alimentando las compras de metales preciosos.

En paralelo, la plata ha acompañado el movimiento con subidas aún más agresivas, alcanzando máximos históricos por encima de los 110 dólares la onza, mientras que el platino y el paladio también han marcado récords.

El comportamiento del oro refuerza su papel histórico como termómetro del miedo en los mercados. Tras firmar su mejor ejercicio anual desde 1979, el metal acumula ya una revalorización cercana al 18% en lo que va de año, en un momento en el que los inversores se desprenden tanto de divisas como de bonos del Tesoro ante el aumento del endeudamiento público en las economías avanzadas.

El reciente desplome del mercado de deuda japonés es un ejemplo más del rechazo a los elevados déficits fiscales.

Oro ante el aumento de la desconfianza

El oro es el inverso de la confianza”, resume Max Belmont, gestor de First Eagle Investment Management. A su juicio, el metal actúa como cobertura frente a episodios inesperados de inflación, correcciones bursátiles y repuntes del riesgo geopolítico, tres factores que hoy conviven en los mercados.

El temor a una trayectoria insostenible de la deuda pública se ha convertido en uno de los pilares del rally. Según John Reade, estratega jefe del World Gold Council, este discurso cala especialmente entre family offices y grandes patrimonios, más preocupados por preservar riqueza a largo plazo que por la rentabilidad a corto. “Están pensando en protección generacional”, apunta.

Aun así, la velocidad de las subidas empieza a generar cautela. Una encuesta reciente de Bank of America reveló que la mayoría de los gestores considera el oro como la operación más saturada del mercado, y casi la mitad cree que el precio está sobrevalorado, un nivel de escepticismo que no se veía desde mediados de 2025.

Los bancos centrales acumulan oro

El respaldo estructural, sin embargo, sigue siendo sólido. Los bancos centrales continúan acumulando reservas de oro a un ritmo elevado. Goldman Sachs estima compras cercanas a 60 toneladas mensuales este año, muchas de ellas sin declarar oficialmente. Polonia, el mayor comprador reconocido, ha aprobado nuevas adquisiciones por 150 toneladas, una cantidad superior a las reservas totales de países como México o Brasil.

La presión compradora también se refleja en el mercado de derivados. Las posiciones especulativas y las opciones apuntan a que los inversores siguen apostando por más subidas, incorporando una prima geopolítica y de confianza al precio del metal. En este contexto, pocos quieren colocarse en contra de una tendencia que, de momento, no muestra signos claros de agotamiento.

Con el foco puesto ahora en la futura elección del próximo presidente de la Reserva Federal —y la posibilidad de un sesgo más acomodaticio en la política monetaria—, el oro consolida su estatus como refugio por excelencia en un entorno dominado por la incertidumbre económica, fiscal y política. Mientras la desconfianza siga marcando el pulso de los mercados, el metal precioso parece decidido a seguir escribiendo su propia historia.

Si esta noticia ha sido útil para ti, apúntate a nuestros boletines ¡No te decepcionaremos! También puedes añadir las alertas de finanzas.com a tus redes y apps: Twitter | Facebook | LinkedIn | Whatsapp | Flipboard. Y sigue los mejores videos financieros de Youtube.

En portada

Noticias de