El BCE aceptará menos bonos bancarios no garantizados como garantía

El Banco Central Europeo (BCE) ha modificado los criterios para aceptar como garantía en sus operaciones de refinanciación los bonos bancarios no garantizados en caso de que el banco que los haya emitido sea resuelto o recapitalizado.

El BCE informó hoy de que ha decidido reducir el máximo de estos instrumentos de deuda que los bancos pueden presentar como garantía en sus operaciones de refinanciación y estudia aplicar a medio plazo recortes de valor a los bonos, algo que decidirá a lo largo del próximo año.

La entidad monetaria europea ha decidido reducir a partir del 1 de enero el límite máximo de utilización de bonos bancarios no garantizados desde el 5 hasta el 2,5 %.

Este límite no se aplicará cuando el valor de los activos no supere los 50 millones de euros después de recortes de valor o esos activos estén garantizados por una entidad del sector público que tenga el derecho de recaudar impuestos.

El BCE ha decidido mantener por el momento la admisibilidad de los bonos bancarios no garantizados, que según las normas vigentes, dejarían de ser admisibles el 1 de enero de 2017, pero va a limitar su uso y estudia aplicarles recortes de valor.

El BCE ha ajustado sus criterios para aceptar los bonos bancarios no garantizados como garantía en sus operaciones de refinanciación en caso de que se produzca la resolución de un banco de la Unión Europea (UE).

"Las modificaciones responden a la aplicación de la Directiva sobre Reestructuración y Resolución Bancaria en los Estados miembros de la UE", dice el BCE en un comunicado.

También por la cercanía del requerimiento mínimo de fondos propios y pasivos admisibles, así como la necesidad de las entidades de importancia sistémica global de cumplir los nuevos requerimientos sobre la capacidad total de absorción de pérdidas.

Todo ello ha inducido a los Estados miembros de la UE a adoptar diversos enfoques legislativos para facilitar la capacidad de las entidades de crédito para emitir estos bonos con distinto orden de prelación en caso de insolvencia.

La entidad monetaria europea añade que "el sistema se revisará durante 2017 y los criterios definitivos de admisión de activos de garantía dependerán también de los avances hacia un enfoque común en la UE en relación con el orden de prelación de créditos".

El BCE reafirma su respaldo para que se acuerde un enfoque común en la UE en relación con el orden de prelación de créditos en insolvencias y resoluciones bancarias.

El BCE revisará esta decisión durante 2017, y el sistema de admisión de activos de garantía que se aplique finalmente a los bonos bancarios no garantizados reflejará también los avances realizados en dicho período hacia la consecución de un enfoque común en la UE.

La directiva sobre reestructuración y resolución bancarias regula la prevención de crisis bancarias y pretende garantizar la resolución ordenada de los bancos en quiebra al tiempo que minimiza sus repercusiones sobre la economía real y las finanzas públicas.

Crea fondos de resolución, financiados por el sector bancario, para ofrecer apoyo en caso necesario a los bancos en quiebra.

Cuando sea necesaria la resolución de un banco, asumirán los costes en primer lugar los accionistas y acreedores del banco (recapitalización interna) y después se financiarán con un fondo de resolución.

La Directiva entró en vigor el 1 de enero de 2015 y sus procedimientos de recapitalización interna se aplicaron a partir del 1 de enero de este año.

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