China impone un límite de suspensión de cotización para evitar huidas

Las dos principales bolsas chinas, la de Shanghái y la de Shenzhen, han marcado un tiempo límite de tres meses para las compañías que quieran suspender temporalmente su cotización con el objetivo de evitar una desbandada colectiva como la ocurrida en pleno desplome bursátil el pasado verano.

Las firmas que cotizan en ambos parqués y que quieran suspender su cotización debido a una reorganización de activos significativa o a una oferta privada de venta tendrán que finalizar el proceso en un periodo máximo de tres meses, señalaron las bolsas de Shanghái y Shenzhen en un comunicado.

La medida se produce casi un año después de que más de 1.400 compañías suspendieran su cotización en ambos parqués, en junio del 2015, para evitar verse arrastradas por el desplome del mercado bursátil que llevó a las dos bolsas del país a perder más de un 40 % de su cotización.

"La suspensión arbitraria de acciones supone una preocupación para los reguladores e inversores tanto de China como del extranjero", subrayó Gao Ting, director de estrategia para China de UBS Securities, en un comunicado que publica la agencia Xinhua.

El mercado bursátil chino es el segundo del mundo, tras el de EEUU, en capitalización bursátil y en volumen, pero su representación en el exterior es relativamente baja, solo del 2,4 por ciento según MSCI China, que lista el número de firmas chinas que cotizan en bolsas extranjeras (incluida la de Hong Kong).

Tal representación, subraya Xinhua, "no va en proporción a la creciente influencia económica de China", que supone un 13 por ciento del PIB global, un 12 por ciento del comercio internacional y un 9 por ciento del consumo global, según datos de Goldman Sachs.

Con medidas como la actual, las autoridades chinas intentan ganarse la confianza de los mercados extranjeros para lograr más participación de inversores extranjeros en las bolsas domésticas y viceversa.

En esa misma línea, China planea lanzar la conexión entre las bolsas de Shenzhen y Hong Kong este año, tras posponerse por la crisis que sufrieron las bolsas del gigante asiático el pasado verano.

Este mecanismo permitiría a los inversores de la Bolsa de Hong Kong invertir en la de Shenzhen y viceversa mediante un sistema de cuotas diarias, como ya sucede con el principal mercado chino, Shanghái, y el de la excolonia británica desde noviembre de 2014.

Por otra parte, la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMV) informó el viernes de que había multado a individuos y firmas por la violación de la normativa del mercado en tres casos diferentes por un total de 2,05 millones de yuanes (312.625 dólares).

Los tres casos, que incluyen manipulación ilegal de acciones y violación de la normativa para la venta de fondos, afectaron a los precios de las acciones y al volumen de cotización, indicó la CRMV.

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