Barcoj dice que las tarjetas y los límites de gasto eran tarea del presidente

El ex director general de Caja Madrid Ildefonso Sánchez Barcoj ha asegurado hoy que todo lo relativo a las tarjetas de la entidad, también el establecimiento de límites de gasto, eran responsabilidad del presidente de la caja, Miguel Blesa, y posteriormente, del de Bankia, Rodrigo Rato.

Durante su declaración como investigado ante el tribunal que juzga el uso irregular de tarjetas opacas de Caja Madrid, Barcoj ha explicado que la primera tarjeta se la entrega, en 1999, el entonces presidente ejecutivo, Miguel Blesa, diciéndole que era parte de su salario, que se recibía a través de una tarjeta de libre disposición.

Asimismo, a los miembros del comité de dirección "se les iba a pagar así", ha asegurado, mediante un presupuesto anual del que se podía disponer bien en doce mensualidades idénticas o bien de cualquier otra forma, siempre sin superar el "límite operativo".

Es decir que organizar o distribuir la cantidad a lo largo del año no implicaba pasarse del presupuesto anual que les asignaba el presidente, que era quien establecía los límites de gasto.

Sánchez Barcoj no ha sabido explicar por qué unos consejeros tenían unos límites superiores a otros, y ha reiterado que esa decisión correspondía al presidente.

En Caja Madrid, ha señalado, era la comisión ejecutiva la que aprobaba las tarjetas a propuesta del presidente, y ya en Bankia, esta responsabilidad recaía "directamente sobre el presidente Rato".

Al igual que hizo Blesa durante su declaración del pasado viernes, ha señalado que las tarjetas "no se ocultaban", ya que se contabilizaban en el libro mayor, y "si hubiesen estado ocultas, Bankia no podría haber realizado su informe".

Además, ha añadido, había una inspección "empotrada" del Banco de España, unas quince personas "de manera permanente en la sede de la caja".

Por lo que respecta a la fiscalidad de los gastos de las tarjetas, ha señalado que Hacienda incluyó en su borrador de declaración de la renta de 2012 los gastos de su tarjeta opaca y que fue Bankia la que le indicó que no era necesario hacerlo, ya que los ingresos de ese ejercicio se limitaban a lo incluido en sus nóminas.

Barcoj ha explicado que no ha devuelto cantidad alguna gastada con la tarjeta ni ha recibido ninguna comunicación por parte de Bankia, heredera del negocio bancario de la caja, o de Hacienda sobre irregularidad alguna.

Según ha aclarado, desde 1999 ha elaborado sus declaraciones de la renta con las nominas que recibía de Caja Madrid, que ya incluían las correspondientes retenciones.

En concreto, para el ejercicio 2012 la suma de sus nóminas era inferior a la cantidad que figuraba en el borrador facilitado por Hacienda, una diferencia procedente de sumar el gasto de la tarjeta.

Al dirigirse a Bankia, desde la entidad le enviaron un primer certificado de retenciones que incluía los gastos de las tarjetas, y posteriormente, otro que ya no los incluía, y le aseguraron que sus ingresos de 2012 eran los que figuraban en la nomina, y que era esa cantidad la que tenia que declarar, sin incluir los gastos de la tarjeta, algo de lo que ya se ocuparían desde la entidad.

Asimismo, ha puntualizado que el informe de auditoría interna en ningún momento dice que no se retenía o que no se hubiera retenido lo que correspondía, y así se venía haciendo desde 1999.

El ex director general de Caja Madrid ha reconocido que le habían molestado algunas informaciones relativas a cómo gastó él el dinero de las tarjetas, "en casinos", cuando todo el que le conoce sabe que "no se jugar ni al mus, y no conozco siquiera los casinos de Madrid".

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.