Adiós a la jubilación a los 66 años y 8 meses: la nueva edad de retiro en 2026
El retraso de la edad de jubilación busca garantizar la viabilidad del sistema público de pensiones
Con la llegada del nuevo año, la edad de jubilación se retrasa como viene siendo habitual, pasando de 66 años y 8 meses a 66 años y 10 meses. El objetivo es que en 2027 llegue a 67 años, la edad ordinaria marcada en la reforma del año 2011.
Cabe señalar que esta es la edad para aquellos pensionistas que quieran jubilarse con el 100% de la pensión. La denominada jubilación anticipada voluntaria se puede realizar a partir de los 64 años y 10 meses, siempre y cuando no se disponga de más de 38 años y 3 meses de cotización. Si se supera esta cifra, es posible la jubilación a partir de los 63 años.
La reforma de las pensiones por jubilación
Este aumento en la edad ordinaria de jubilación se produce por la reforma del sistema público de pensiones establecida hace más de una década y aprobada en 2013. Este cambio fijó un incremento progresivo de la edad de retiro desde los 65 años hasta los 67, objetivo que se alcanzará el próximo año.

El cambio fue aprobado en 2011 por el Gobierno de Mariano Rajoy y diseñó un periodo transitorio que se extiende desde 2013 hasta 2027. Durante estos años, no solo se ha elevado gradualmente la edad legal de jubilación, sino también el número de años cotizados necesarios para poder jubilarse a los 65 años sin sufrir recortes en la pensión.
En este caso, el paso de 2025 a 2026 no introduce modificaciones en el requisito de cotización. Como hemos mencionado anteriormente, para poder jubilarse a los 65 años será necesario acreditar al menos 38 años y tres meses cotizados, una cifra que se ha incrementado progresivamente desde los 35 años y tres meses exigidos cuando comenzó la reforma. El último escalón se alcanzará en 2027, cuando se exigirán 38 años y seis meses de cotización.
Causas del aumento de la edad de jubilación
La ampliación de la edad de jubilación responde principalmente a razones demográficas y económicas que afectan de forma directa a la sostenibilidad del sistema público de pensiones.
Desde hace años, España sufre un envejecimiento de la población, provocado por la baja natalidad y el aumento de la esperanza de vida. Es decir, cada vez hay más pensionistas que cobran durante más años, mientras que el número de trabajadores en activo que cotizan al sistema crece a un ritmo mucho menor.
Esta evolución demográfica altera la balanza entre cotizantes y beneficiarios, un factor clave en el sistema de reparto, donde las pensiones actuales se pagan con las cotizaciones de los trabajadores en activo.

A todo esto hay que sumar la progresiva reducción de la población activa y la incorporación más tardía de los jóvenes al mercado laboral, lo que limita los ingresos de la Seguridad Social. De hecho, en los próximos años aumentará considerablemente el número de jubilados, ya que la generación del 'babyboom' alcanzará la edad legal.
Medidas para retrasar la jubilación
Retrasar la edad de jubilación busca corregir el desequilibrio anteriormente mencionado. Al prolongar la vida laboral, se incrementa el número de años de cotización. Además, se elevan los ingresos del sistema y se reduce el tiempo durante el cual se percibe la pensión.
Con este mismo objetivo, existe la denominada jubilación demorada, en la que se retrasa voluntariamente el retiro con el premio de obtener un incentivo económico. Por cada año completo trabajado más allá de la edad legal, el trabajador obtiene un incremento adicional del 4% en su pensión.
Además, a partir del segundo año de retraso, el incentivo aumenta en un 2% extra por cada periodo de demora que supere los seis meses y no llegue a completar un año.

Por ejemplo, Juan Carlos, que ya ha alcanzado la edad legal de jubilación en 2026 y tendría derecho a una pensión inicial de 1.500 euros mensuales, decide retrasar su jubilación dos años y continuar trabajando hasta 2028.
Por cada año obtiene un 4% extra, es decir, un 8% en total. Su pensión pasa a ser de 1.620 euros mensuales. Si además retrasa la jubilación seis meses más, suma otro 2% y cobraría 1.650 euros al mes.