Los March renuncian en Castellana 42 a un tercio de la rentabilidad media

Grupo March renunciará a varios puntos de rentabilidad en Castellana 42 tras pagar 34 euros por metro cuadrado

El edificio de Castellana 42 tiene nuevo dueño: la familia March. A través de Corporación Financiera Alba, Grupo March ultima la compra del inmueble de 4.500 metros cuadrados al fondo de inversión DWS por 55 millones de euros.

Un precio demasiado elevado, a juicio de los analistas, si se tiene en cuenta que las rentas de alquiler que se están pagando en esa zona rondan los 34 euros por metro cuadrado al mes.

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Supondría una rentabilidad por debajo del 3,5 por ciento, cuando la renta media ronda entre el 5 y el 6 por ciento. Es decir, un tercio menos sobre el dato medio más conservador.

"A priori es un precio muy exigente, más aún en el actual contexto de incertidumbre sobre la vuelta a la oficina y el impacto del teletrabajo", afirma Pablo Fernández de Mosteyrín, analista financiero en Renta 4 y experto en el sector inmobiliario.

La escasez se paga

A pesar de su precio elevado, los analistas consideran que se trata de una operación que aporta lo que se busca en este tipo de activos prime: estabilidad, visibilidad y protección.

Fernández señala que “no parece una mala operación” a futuro si se tiene en cuenta la escasez de producto de calidad en las principales capitales y las políticas de "represión financiera" de los bancos centrales.

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Castellana 42 es un “buen” activo en la cartera de Corporación Financiera Alba, afirman los expertos, ya que su cualidad super prime debería garantizar cierta seguridad de rentas ante la variabilidad del ciclo económico.

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Demasiada liquidez

Uno de los motivos que han podido impulsar a Corporación Financiera Alba a asumir un sobreprecio por el inmueble, junto a la escasez de este tipo de edificios, es el exceso de liquidez que existe en el mercado.

"Esta elevada liquidez hace que lo menos rentable sea tener el dinero parado y que muchas entidades opten por adquirir activos que aporten, como mínimo, una rentabilidad igual a la inflación que vamos a experimentar en España”, afirma Darío García, analista de XTB.

Otro motivo lo atribuye a que Corporación Financiera Alba “puede ahora asumir una rentabilidad más baja que la media del mercado para, a futuro, tener a disposición un inmueble que le aporte mayores rentas o incluso ponerlo a la venta”.

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Por el momento, los motivos de la compra y otros detalles de la transacción no se conocen. Finanzas.com se ha puesto en contacto con Grupo March para solicitar información sobre la operación y ha preferido no pronunciarse.

Seguridad a cambio de rentabilidad

Con este tipo de inversiones los compradores buscan rentas visibles y constantes a largo plazo, aunque suponga renunciar a algunos puntos de rentabilidad.

"En este tipo de operaciones el riesgo de duración en una cartera es más elevado y en un hipotético contexto de subidas de tipos de interés importantes la valoración podría resentirse, pero, por otra parte, estaría protegida ante la inflación si indexa las rentas al Índice de Precios al Consumo, lo que mitiga los riesgos", apunta Fernández.

Un edificio más en cartera

Castellana 42 se suma al resto de la cartera inmobiliaria de Corporación Financiera Alba, caracterizada por edificios de oficinas de alto nivel situados en zonas muy cotizadas de Madrid.

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Su actividad empresarial está basada en la explotación, en régimen de alquiler, de sus inmuebles y en la gestión de todos los aspectos que componen esta actividad inmobiliaria-patrimonial, tanto en la labor comercial como administrativa y técnica, especialmente para el mantenimiento, conservación y mejora de los edificios.

Entre los inmuebles que posee en cartera se encuentran los de Castellana 89, Castellana 44, Castelló 74, Lagasca 88, el Edificio Masters y el Oasis.

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