El bajista de Banco Santander también prueba suerte en Iberdrola

AQR Capital se posiciona en corto contra Iberdrola con el 0,5 por ciento tras haber encadenado su racha más larga en el Banco Santander

El fondo AQR Capital no se conforma con haber encadenado en el Banco Santander su racha más larga en el valor y apuntó a otro de los gigantes del IBEX 35, Iberdrola.

En concreto, el hedge fund capitaneado por Clifford Asness afloró una posición corta en la eléctrica del 0,5 por ciento, el umbral mínimo que exige la CNMV para comunicar al mercado.

Así, el fondo se hizo con 32,5 millones de títulos de la eléctrica cuya valoración a los actuales precios de mercado ronda los 330 millones de euros.

Se trata de la única posición corta sobre el capital de Iberdrola, un valor cuyos títulos corrigen en lo que llevamos de año alrededor del 13 por ciento.

AQR capital, activo en Iberdrola, Santander y buena parte del IBEX

El fondo está especializado en el trading con algoritmos y es uno de los más activos en el IBEX 35 con posiciones cortas en los últimos años.

Entre sus objetivos están ilustres del mercado como Banco Santander, BBVA, Caixabank, Cellnex o la propia Iberdrola.

Su fijación ha sido especial si cabe con Cellnex, uno de los líderes de la bolsa española en los últimos años gracias a sus planes de expansión en el segmento de torres de telecomunicaciones. Sus cortos actuales en el grupo ascienden al 0,6 por ciento.

Además, AQR Capital también tiene posiciones bajistas del 0,79 por ciento en Amadeus, del 0,81 por ciento en Ferrovial y el 0,7 por ciento en la constructora ACS.

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El mercado ignora los resultados de Iberdrola

Desde que Iberdrola presentó sus resultados semestrales el pasado 21 de julio, sus acciones están prácticamente planas. Las cifras de la eléctrica no solo pasaron sin pena ni gloria, sino que además, la compañía se ganó seis recortes de precio objetivo.

Por el lado operativo no fueron malas cifras y el ebitda superó en un 22 por ciento las estimaciones del consenso de analistas.

Pero al mercado le costó aislarse de los riesgos reputacionales asociados a la imputación del presidente de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán.

A principios de agosto, la Audiencia Nacional rechazó desimputar a Sánchez Galán, tras haber solicitado la eléctrica esta medida a semejanza de lo que sucedió con Isidro Fainé y Antonio Brufau.

Iberdrola se enfrenta al Gobierno

Por si fuera poco, Iberdrola decidió vaciar a principios del verano el pantano de Ricobayo (Zamora), para optimizar su producción hidroeléctrica, lo que generó el malestar del Gobierno. “No es aceptable”, dijo la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

Si bien Ribera reconoció que la actuación de la eléctrica probablemente fuera legítima, tampoco se ahorró palabras gruesas para calificarla y describió la situación como “escandalosa”.

Cuando el precio de de la luz no para de marcar día tras día nuevos máximos históricos, en el Gobierno se encaja mal que Iberdrola quiera exprimir al máximos sus alternativas para producir energía más barata.

Este tipo de trifulcas alejadas de los puros fundamentales de la compañía y más ligadas a su reputación nunca ayudan no deberían afectar a la acción en el largo plazo. Pero a corto plazo meten mucho ruido y desvían la atención de los inversores.

Iberdrola, cerca de los mínimos anuales

Desde el punto de vista técnico, la cotización de Iberdrola se mueve en los 10,15 euros y está cerca los mínimos anuales que el valor marcó a principios de marzo.

Este nivel psicológico es importante, y según marcó Josep Codina en su análisis técnico sobre Iberdrola, el próximo soporte relevante para la acción estaría en los 9,95 euros.

El consenso de analistas, no obstante, se muestra más positivo y calcula una valoración a doce meses para las acciones de Iberdrola de 11,79 euros por título, lo que arroja un potencial alcista superior al 16 por ciento.

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