Un informe mide la puntería del acusado en 251 puntos sobre 600

La Delegación Provincial de la Federación de Tiro Olímpico de la Comunidad Valenciana comunicó al juzgado del caso por el[…]

La Delegación Provincial de la Federación de Tiro Olímpico de la Comunidad Valenciana comunicó al juzgado del caso por el asesinato María del Carmen Martínez, la viuda del expresidente de la Caja Mediterráneo (CAM) Vicente Sala, un informe sobre las participaciones del acusado del crimen, el yerno de la víctima, Miguel López, en las competiciones de esta disciplina deportiva. Su mejor marca en cinco años fue de 251 puntos sobre 600 posibles en esta modalidad.

A petición del juez, José Luis de la Fuente, esta agrupación deportiva remitió el pasado 3 de marzo una relación de sus registros en cinco open autonómicos sucesivos -a la que ha tenido acceso ABC- en la modalidad de «pistola de fuego central», entre 2011 y 2015, en los que obtuvo los siguientes resultados: 166, 163, 195, 251 y 167 puntos. Siempre sobre 600 posibles efectuando 60 disparos.

Esta experiencia en el manejo de las armas pesa en la investigación policial como indicio de que el único sospechoso hasta la fecha del asesinato pudo efectivamente consumarlo. En la normativa de esta competición autonómica se establece que se puede participar con revólver o pistola y está prohibida su manipulación. Precisamente eso es lo que deduce la Policía Nacional que hizo López con el arma utilizada para abatir a la víctima, y consideran que tiene la pericia necesaria porque su padre había sido tornero y pudo transmitirle algunos conocimientos del oficio.

Afición esporádica

El entorno familiar que defiende la inocencia del único acusado, representado por las tres hijas, restó relevancia a su afición a las armas, que calificaron de esporádica. En su domicilio se encontraron varias pistolas, todas en situación legal con las licencias corrrespondientes. El fiscal le acusa, no obstante, de posesión ilícita de la pistola utilizada para el crimen, que no se ha encontrado, y se cree que pudo ser una pieza antigua trucada.

Según consta también en el sumario, los agentes consideran que los dos disparon no fueron obra de un sicario, ya que la víctima murió desangrada y no al instante, como probablemente habría ocurrido en caso de una ejecución a manos de un profesional. Esta tesis también parece corroborada por el tiempo transcurrido entre la hora de las detonaciones, sobre las 18.35 horas del pasado 9 de diciembre, y el momento de la muerte, si los empleados del concesionario de coches Novocar la encontraron todavía con vida, agonizando, aproximadamente un cuarto de hora después, cuando llamaron a Emergencias.

Más información

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines

También en nuestro canal de Whatsapp