Tusk y May inauguran el «teléfono rojo» entre Bruselas y Londres
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha revelado este jueves que ha acordado con la primera ministra británica, Theresa[…]
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha revelado este jueves que ha acordado con la primera ministra británica, Theresa May, mantener un «contacto regular» durante las negociaciones que van a tener lugar sobre las condiciones de salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE).
En concreto, fue durante su primer encuentro después de que May invocara el artículo 50 del Tratado de Lisboa para abandonar el bloque común, el pasado 29 de marzo, ambos han dialogado durante casi dos horas en el número 10 de Downing Street, residencia oficial del jefe de Gobierno británica en Londres.
Tusk ha escrito al respecto en su cuenta de Twitter: «Encuentro con la primera ministra May para asegurarnos de que el diálogo sobre el 'brexit' empieza con buen pie. Hemos acordado mantener un contacto regular durante todo el proceso».
El presidente del Consejo Europeo ha declinado hacer comentarios a la prensa a la salida del encuentro y limitado a responder que «no» a una serie de preguntas que le lanzaron los periodistas, incluida la cuestión de si se trató la situación de Gibraltar. Al ser cuestionado sobre si la charla fue constructiva, Tusk ha indicado que fue «como siempre».
Por un acuerdo comercial
Por la mañana, antes de la entrevista con el responsable del Consejo Europeo, May había adelantado que el motivo del encuentro era «hablar sobre el inicio de las negociaciones» y sobre cómo se van a «sacar adelante» esos contactos.
«Hablaré con el presidente Tusk sobre cómo podemos asegurarnos, dentro de la escala de tiempo con la que contamos, de que llegamos a un acuerdo que funcione para los británicos. Creo que será también un acuerdo que funcionará para la Unión Europea», afirmó.
La dirigente conservadora ha insistido en los últimos días en que lo «sensato y pragmático» sería abordar un futuro acuerdo comercial entre Londres y los 27 socios europeos restantes en el plazo de dos años de negociaciones que marca el Tratado de Lisboa para dejar la UE.
Bruselas, sin embargo, ha advertido de que solo comenzará a hablar de futuros tratados de comercio cuando se hayan producido «suficientes progresos» en cuanto a las condiciones de salida del bloque.
