Turquía deporta a una periodista española acusada de ser un «peligro»

Las autoridades turcas han expulsado del país a Beatriz Yubero, periodista y estudiante de doctorado en la Universidad de Ankara. La deportación se produjo tras casi dos días de detención y, según señala la propia Yubero, todavía no se ha presentado ningún cargo contra ella.

La mañana del viernes dos policías se presentaron en su casa de la capital del país, le requisaron el teléfono y se la llevaron detenida. «Les pedí ver una orden de arresto pero no me enseñaron nada», explica a ABC a través del móvil.

Hasta las 19:30 del día siguiente, sábado, Yubero pasó por diversas instancias, desde Inmigración a Extranjería e incluso un pabellón deportivo al que la unidad antiterrorismo se lleva a los sospechosos de estar relacionados con el golpe de Estado del pasado 15 de julio, por el que ya se detuvo a otros periodistas.

«En el interrogatorio me preguntaban que a qué me dedico, cuánto tiempo llevo en el país o si conocía a Fetulá Gülen». Gülen es el clérigo musulmán residente en Estados Unidos acusado por Ankara de estar detrás del levantamiento. Las autoridades turcas consideran que sus seguidores se infiltrado en las instituciones del Estado y tienen el objetivo de derrocar al Gobierno. Bajo las siglas FETO (Organización Terrorista de Fethullah Gülen), miles de personas han sido detenidas acusadas de pertenencia a banda armada.

Finalmente, la periodista asegura que le «obligaron» a firmar un documento en el que decía que salía «voluntariamente» de Turquía y que «se consideraba un peligro para el país». «Yo no quería firmar pero al final lo acabé haciendo pues me dijeron que si no me mandarían durante 15 días a un campamento de refugiados en la frontera con Siria o en Erzurum [ciudad en en el este del país]». Además, denuncia que en ningún momento de las 36 horas que pasó detenida le dejaron llamar a un abogado, o a un doctor o tomar sus medicaciones contra el asma, ni siquiera cuando sufrió «un ataque de ansiedad».

Consultada por este diario, una fuente oficial turca señala que «se había hallado» que Yubero estaba en «contacto con una célula activa terrorista que está bajo vigilancia». No obstante, la fuente no ofreció más detalles. Esta misma mañana, la policía ha vuelto a acudir a la casa de esta joven de 26 años en Ankara, a pesar de que ella ya se encuentra en España, como así confirmó en su cuenta personal de Twitter.

Las autoridades españolas estuvieron en contacto con ella y el embajador en funciones estuvo presente en el momento de firmar el citado documento. A pesar de intentar mediar para encontrar una solución, no pudieron lograrlo.

Beatriz Yubero llevaba dos años viviendo en Turquía y tenía un visado en regla de estudiante. En la Universidad de Ankara estaba terminando su doctorado, centrado en las formas de propaganda del Daesh. Recientemente, poco después del golpe, el Gobierno también había anulado la beca de la que disfrutaba. Además, Yubero también colabora con varios medios de comunicación. No poseía carné de prensa en Turquía, aunque ella señala que esa no ha sido la razón de su deportación.

«Los mismos policías que me interrogaron me dijeron que no pensaban que yo fuera una terrorista, que no tenían problemas conmigo», añade la joven. Yubero asegura que su intención es volver a Turquía para terminar su doctorado.

Turquía ha recibido críticas por parte de diversas ONG como Amnistía Internacional o Human Rights Watch por el trato sufrido por algunos de las decenas de miles de detenidos en el país tras el fallido golpe de Estado. No obstante, el Gobierno asegura que en todo momento «se ha respetado la ley» y afirma que se respetan los derechos de los arrestados.

Hasta el momento parecía que los extranjeros se habían mantenido al margen de las masivas purgas producidas prácticamente en todos los sectores de la sociedad turca. No obstante, ayer el vice primer ministro Numan Kurtulmus anunció que las autoridades han detenido a al menos 10 extranjeros, sospechosos de tener relación con Gülen.

Kurtulmus no detalló las nacionalidades de estas diez personas, aunque señaló que cuatro han sido arrestados y se encuentran en prisión preventiva a la espera de juicio, mientras que un quinto ha sido liberado. Además, al menos un extranjero todavía está todavía a la fuga.

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.