Tres posibles causas para el siniestro del avión de Fly Dubai en Rusia

Las cajas negras del Boeing 737 que se estrelló ayer en Rostov del Don están seriamente dañadas pero ya han comenzado los esfuerzos para recuperar los datos del avión, según ha informado este domingo el Comité Interestatal de Aviación (MAK, por sus siglas en ruso).

«Los registradores de vuelo presentan graves daños. A pesar de ello, la labor del descifrado comenzó sin dilaciones», según un comunicado recogido por la agencia oficial de noticias rusa, RIA Novosti.

El Boeing 737-800 de la compañía aérea de bajo coste «Fly Dubai» se estrelló ayer de madrugada en el aeropuerto de la ciudad rusa de Rostov del Don después de intentar tomar tierra sin éxito y dar vueltas en el aire durante dos horas y media. Perecieron todas las personas que se encontraban a bordo, los 55 pasajeros (33 mujeres, 18 hombres y 4 niños) y 7 miembros de la tripulación, dos de ellos de nacionalidad española: Alejandro Álava Cruz (copiloto) y de Xavier Alejandro Curbelo Caro (sobrecargo).

El accidente se produjo a las 03:42 hora local, dos menos en España, después de una única tentativa de aterrizaje a las 01:10. Se trataba del vuelo FZ 981 procedente de Dubái, en el que viajaban en su mayoría turistas rusos. Entre los pasajeros se cuentan once extranjeros, ocho ucranianos, dos indios y un uzbeko. Entre los encargados de tripular el aparato había, además de los dos españoles, un ruso, un chipriota (el comandante del vuelo) y tres azafatas, una colombiana, una kirguiz y otra procedente las islas Seychelles.

El Ministerio ruso de Protección Civil y el gobernador de Rostov del Don, Vasili Gólubev, aseguraron que las condiciones meteorológicas cuando los pilotos trataron de efectuar el aterrizaje no eran favorables: lluvia intensa, escasa visibilidad y fuerte viento lateral. Las autoridades rusas afirmaron en un principio que, hubo una segunda tentativa de tomar tierra, pero el Boeing se desplomó antes de alcanzar la pista y después se incendió. Sin embargo, después rectificaron y reconocieron los hechos tal y como se muestran en un vídeo captado por la cámara de seguridad de una aparcamiento cercano al aeropuerto y publicado en YouTube.

En esa grabación, cuya autenticidad al principio pusieron en cuestión los investigadores rusos, se ve cómo el avión cae casi en picado y se produce una enorme explosión al estrellarse a unos 250 metros del aeropuerto. Los restos de la aeronave, no obstante, se esparcen a través de una línea que penetra decenas de metros dentro de la pista. El ministro de Transportes ruso, Maxim Sokolov, admitió que la pista sufre desperfectos, pero, según su opinión, «no son críticos» y estarán ya reparados el lunes, cuando se espera que puedan reanudarse los vuelos.

Los bomberos tardaron casi dos horas en apagar el inmenso incendio. «El avión se vino abajo cuando trataba de dar otra vuelta sobre el aeropuerto y no durante el aterrizaje, como se dijo anteriormente», explicó ante las cámaras el enviado especial del canal público «Rossía-24», citando la información obtenida de la torre de control.

Hasta el momento del impacto con el suelo todo discurría normalmente y los controladores no recibieron ninguna comunicación de alarma, por lo que nadie entiende qué pudo pasar de forma tan repentina para que el Boeing se estrellase. Según el servicio internacional Flightradar24, el aparato cayó a una gran velocidad, a 106 metros por segundo.

Tampoco hay explicación al hecho de que, en lugar de volar a otro aeropuerto cercano con mejores condiciones meteorológicas, por ejemplo Krasnodar, los pilotos prefirieran estar dando vueltas durante dos horas y media. De hecho, mientras el avión de «Fly Dubai» estuvo en el aire, otro de la compañía rusa Aeroflot desistió de aterrizar en el mismo aeropuerto de Rostov del Don tras tres intentos fallidos.

Fallo técnico, humano, o el mal tiempo

Las tres causas del accidente que baraja el Comité de Investigación de Rusia son «fallo técnico, humano o motivos relacionados con el factor meteorológico». No incluye, por el momento, la posibilidad de atentado terrorista.

Por otro lado, Neradko descartó la posible implicación en la catástrofe de los controladores aéreos. «Según las normas internacionales, quien decide en última instancia si aterrizar o no es la tripulación, no los controladores», subrayó el jefe de Rosaviatsia.

El pasado 31 de octubre, yihadistas de Daesh pusieron una bomba casera en un Airbus-321 de la compañía rusa Metrojet que despegó de Sharm el Sheij con destino a San Petersburgo. El avión explotó cuando volaba sobre la península del Sinaí y sus 224 ocupantes murieron en la catástrofe, pero las autoridades rusas y las egipcias rechazaron admitir que fue una acción terrorista, pese a que fue reivindicada por pocas horas después de producirse en venganza por los bombardeos aéreos rusos en Siria. El anuncio oficial del Kremlin de que fue efectivamente un atentado llegó casi tres semanas después.

«Fly Dubai» fue fundada en 2009 por las autoridades de los Emiratos Árabes. Conecta Dubái con casi un centenar de ciudades asiáticas y europeas, incluyendo Moscú y Kiev. El Boeing siniestrado ayer debería haber volado de vuelta a Dubái con 140 pasajeros que tuvieron que quedarse esperando en Rostov del Don a que llegase otro avión.










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