«No me voy a distraer hoy en mí, habrá momento para hablar de quién»
Susana Díaz ha llegado esta mañana a Valencia para celebrar el Día de Andalucía (oficialmente el 28 de febrero) por[…]
Susana Díaz ha llegado esta mañana a Valencia para celebrar el Día de Andalucía (oficialmente el 28 de febrero) por segundo año consecutivo como presidenta de la Junta andaluza y, aunque «el PSOE se encuentra en pleno debate», no ha querido hacer declaraciones sobre su posible candidatura a las primarias en el próximo congreso socialista. «No me voy a distraer hoy en mí ni en nada que no sea el Día de Andalucía. El PSOE está en pleno debate y habrá momento para hablar de quién, y hablaré», ha asegurado en el Palau de la Generalitat.
A Díaz le ha recibido el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, quien, como ya se esperaba, no ha pronunciado su voto a favor de Patxi López o Pedro Sánchez, candidatos oficialmente propuestos, o su valoración por la posibilidad de que Díaz se presentase. «Este tema va a dar mucho de sí en los próximos meses. El Congreso aún no se ha convocado y, cuando se convoque, como decía Gramsci, la vida es tomar partido».
En cambio, lo que sí ha quedado claro tras la reunión de hoy es la buena sintonía entre las dos comunidades, unidas, según ha explicado el presidente, por tres puntos que a las dos les interesan: la lucha contra la violencia machista, el modelo de financiación y el corredor mediterráneo.
Tanto Ximo Puig como Susana Díaz han reclamado un pacto de Estado contra la violencia machista en el que el trabajo de la subcomisión sobre la violencia de género que se desarrolla en el Congreso se fije un plazo máximo de dos meses para redactar sus conclusiones, que después deberán ser llevadas a una Conferencia de Presidentes «de manera urgente», a la que deberían ser invitados la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), por el trabajo que prestan los ayuntamientos en la atención a la mujer, y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Todo ese trabajo, ha indicado la presidenta andaluza, ha de tener un «plazo máximo de finalización de cuatro meses».
«Dos años para solucionar el tema de la estiba»
Ambos presidentes han instado hoy al Gobierno a dialogar y a negociar un acuerdo con los trabajadores de la estiba, después de haber permanecido durante dos años en un «impase» sobre esta cuestión.
Tras mantener ambos una reunión institucional en el Palau de la Generalitat, y preguntados sobre el decreto-ley de reforma del sector de la estiba, Puig ha afirmado que «la única vía de salida» a esta situación es el diálogo.
Ha lamentado que durante dos años ha habido una «enorme irresponsabilidad» por parte del Gobierno de Mariano Rajoy, al no afrontar un problema derivado de una sentencia de Europa al que había que dar «una solución» y que ya está teniendo un «coste grande» para la economía valenciana.
Por ello, ha exigido al Gobierno de España que haga «un sobreesfuerzo» para plantear un entorno de negociación para buscar «probablemente no la mejor solución, sino el mal menor, porque en estos momentos ya se está dañando» a la estructura productiva.
La presidenta de la Junta de Andalucía se ha preguntado por qué ha tardado el Gobierno dos años, desde que conoció la sentencia, en poner en marcha este decreto, y ha considerado que «no se ha querido» dialogar en este tiempo y ahora pretende actuar »desde el ordeno y mando».
«Estoy en contra de un decreto que no dialogue, que busque el consenso y el entendimiento entre la patronal y los trabajadores», ha manifestado Díaz, quien ha aseverado que «hay tiempo para que hablen», si bien para ello es necesario que haya «voluntad política».
Además, ha recordado que durante estos dos años el Gobierno tenía mayoría absoluta, pero «no ha hecho nada» y ha «sesteado» o «no ha querido abordar» este tema, y ha cuestionado que ahora le entre «la prisa» y actúe «de espaldas a los trabajadores» y a los acuerdos que se pueden producir entre estos y la patronal.
«Si hay voluntad política, es posible desencallar la situación y arreglarla, pero tiene que haber ganas de acuerdo, ganas de entendimiento y saber que la sentencia se puede cumplir y al mismo tiempo garantizar el empleo y la calidad» de este, ha afirmado.
Ha coincidido en que el impacto en los puertos españoles por esta «falta de diálogo» es «alto», y ha insistido en que el Gobierno debe cumplir la sentencia y al mismo tiempo negociar con los trabajadores, algo que a su juicio «no es tan difícil».
