Josep Pujol ingresó 204 millones de pesetas en metálico en Andorra

La familia Pujol Ferrusola está cada día más acorralada en la investigación del Juzgado Central de Instrucción número cinco de la Audiencia Nacional. Los últimos tomos del sumario entregados a las partes, a los que ha tenido acceso ABC, analizan, entre otros aspectos, una subcuenta de Josep Pujol Ferrusola en la entidad andorrana Andbank, en concreto la AN81756.

Entre los años 1993 y 2000 esta cuenta registró ingresos en efectivo que ascienden a más de 204 millones de pesetas, la divisa a la que corresponden la mayor parte de los movimientos. Fueron 69 «movimientos de entrada» para alcanzar los 1.231.723 euros en, cabe recordar, una subcuenta de solo uno de los siete hermanos Pujol Ferrusola. Y lo que es más importante: «Los fondos de los que se ha nutrido esta subcuenta tienen un origen desconocido, sin que conste justificación mercantil alguna de los mismos», sostiene un informe de la Udef incorporado a la causa. Todo el periodo analizado, 1993-2000, solo conoció un presidente de la Generalitat, Jordi Pujol i Soley, por lo que todo apunta a que los ingresos en metálico corresponden al pago de comisiones ilegales a los hijos del «president» a cambio de favores políticos.

Hay un dato importante que cimenta esta hipótesis, que todo el clan formaba parte del reparto del botín: «Se ha apreciado que efectivamente existe una correlación entre las fechas de ingresos, como con las cantidades ingresadas, ya que se ha observado que en determinadas fechas casi todos los hermanos ingresan una misma cantidad de dinero». El informe apunta a que «se podría estar ante una actuación coordinada a la hora de ingresar cantidades en efectivo en esas cuentas andorranas».

Además, entre la abundante documentación incorporada al sumario, los agentes de la Udef citan un manuscrito que ya había sido analizado en un informe policial previo. Se trata de un fax que envió el primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, a su gestor de la banca andorrana con fecha 20 de marzo de 1997. En el manuscrito, «Junior» ordena transferir a cada uno de sus seis hermano cuatro millones de pesetas, mencionándolos uno a uno: Josep, Marta, Oriol, Oleguer, Pere y Mireia. De este modo «se ha observado un claro reparto monetario entre todos los hermanos». Jordi Pujol Ferrusola daba instrucciones para mover 75 millones de pesetas: los 24 transferidos a sus hermanos, 23 que se enviarían a Credit Andorra y 28 para «dejarlos» en la cuenta.

Volviendo a los ingresos en la subcuenta de Josep pujol Ferrusola, al que fuentes policiales definían como el más inteligente del clan (fue el último en ser imputado), no guardan periodicidad ni cantidades fijas.

Sin periodicidad fija

El primero es de cuatro millones de pesetas, que fueron entregadas al banco el 1 de febrero de 1993. Dos años después, el 18 de abril de 1995, ingresó en metálico 10.080.000 pesetas (más de 60.000 euros). Los ingresos se fueron sucediendo, con un año especialmente lucrativos, 1996, periodo en el que se sucedieron siete entregas de efectivo metálico entre febrero y diciembre. Las mayores fueron 23.950.000 pesetas y 20.600.000 pesetas en julio y agosto.

Los agentes de la Udef, gracias a los datos de la comisión rogatoria llegada de Andorra, han podido comprobar cómo el dinero en efectivo entraba en la cuenta y era sometido a una operativa casi frenética, con «continuas inversiones a corto plazo y recuperaciones de las mismas».

La investigación al clan Pujol se precipitó después de que el padre de la familia confesara en julio de 2014 que ocultó durante más de treinta años unos fondos en Andorra

Por otro lado, Josep Pujol Ferrusola firmó un préstamo de 900.000 euros en el año 2009 con un particular, Jorge B.L., documento que los investigadores consideran «ficticio, ideado para blanquear la cantidad descrita en el préstamo». El motivo es que Josep Pujol extrajo de su cuenta cantidades imilares en metálico, que pudieron retornar en forma del citado préstamo, presuntamente blanqueadas.

La confesión de Pujol

La investigación al clan Pujol se precipitó después de que el padre de la familia, el expresidente de la Generalitat durante 23 años Jordi Pujol, confesara en julio de 2014 que ocultó durante más de treinta años unos fondos en Andorra, que él justificó como una herencia de su padre Florenci.

Tras aquella confesión, algunos miembros de la familia abonaron 3,1 millones de euros a Hacienda para en teoría regularizar su situación, unos pagos que solo cubrían una parte de todas las supuestas cantidades defraudas. No fueron todos: solo la madre, Marta Ferrusola, y cuatro hijos del clan: Marta, Mireia, Pere y Oleguer. Oriol, el último citado en la investigación sobre la fortuna, se había llevado su parte en metálico antes de que sus hermanos dieron ese paso, razón por la que él no apareció en un primer momento, según un auto del juez. El magistrado indaga el origen sospechoso de la fortuna del clan, desconfía de la explicación familiar y trata de demostrar que recaudaron comisiones ilegales.

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