Iglesias lanza un guiño a Errejón alejando el pacto con Izquierda Unida
Pablo Iglesias ha presentado esta mañana su propuesta organizativa de cara a la segunda Asamblea Ciudadana, conocida como Vistalegre II.[…]
Pablo Iglesias ha presentado esta mañana su propuesta organizativa de cara a la segunda Asamblea Ciudadana, conocida como Vistalegre II. En el documento, el líder de la formación lanza guiños a diestra y siniestra para intentar alcanzar un acuerdo con Íñigo Errejón y los anticapitalistas. Iglesias hace importantes concesiones a ambos.
Respecto a la posibilidad de que Podemos se fusione en el futuro con otros partidos, el debate con IU está abierto, Iglesias asume la propuesta que ayer defendía Íñigo Errejón en sus documentos: cualquier proceso de este tipo tendrá que ser avalado en una consulta a las bases por una mayoría cualificada de dos tercios.
Con esto se aleja la posibilidad de una fusión orgánica con el partido de Alberto Garzón, reivindicándose la tesis de Errejón de que Podemos debe funcionar como partido «autónomo», limitando los acuerdos a coaliciones electorales puntuales.
También calca el modelo de limitación de cargos que Errejón proponía hace una semana. Cada persona en Podemos solo podrá tener como máximo un cargo interno y otro externo. Eso obligaría al hasta ahora secretario de Organización, Pablo Echenique, a tener que elegir entre ese cargo y el de secretario general en Aragón.
Aunque Errejón ejemplificaba la incompatibilidad con un ejemplo así («los secretarios generales autonómicos no pueden ser miembros del consejo de coordinación») lo cierto es que lo que desde el pablismo se ha criticado como «cláusula anti Echenique» también está pendiente en el documento de Iglesias.
Si difiere Iglesias en su propuesta en la capacidad que él tendría como secretario general para convocar consultas a la militancia. Algo que Errejón quiere que dependa solo del consejo ciudadana estatal. Iglesias quiere «primar la participación frente a la representación: democracia directa».
Por otro lado, Iglesias apadrina la idea que la líder andaluza, Teresa Rodríguez, venía demandando: que los territorios puedan tener autonomía respecto de Madrid. En su documento Iglesias plantea que cada región pueda controlar el censo y tener «plena capacidad jurídica en nombre de Podemos».
