Cs, el partido más abstencionista, no se decanta en la prisión permanente

Entre los periodistas que cubren habitualmente la información de Ciudadanos existe una broma recurrente cuando alguno de los cargos del partido no es capaz de precisar el sentido de su voto ante alguna iniciativa parlamentaria. «Ante la duda, abstención», suelen decir medio en serio medio en guasa a los dirigentes naranjas. Pero este chascarrillo ha terminado por convertirse en una regla de oro para la formación que, en los catorce meses que han transcurrido de legislatura, ha conseguido parecerse en algo a ERC: ser líder en abstencionismo.

Según los datos extraídos por ABC del registro de votaciones de la Cámara Baja, Cs es el partido que más se ha abstenido en las votaciones de aprobación de leyes y proposiciones de ley en el Pleno un total de 17 veces o un 27,8 por ciento. Esto es, casi una de cada tres veces descontando las seis iniciativas que impulsó la formación y en las que lógicamente no cabía su abstención. Para encontrar a otro grupo con un nivel de abstención tan alto, hay que acudir al bloque de los partidos independentistas que achacan abiertamente su ambigüedad a su falta de interés por los asuntos que atañen al conjunto del Estado y no tienen gran impacto en Cataluña. Es el caso de ERC, segundo grupo más abstencionista de la Cámara con 14 posicionamientos neutros, el 21,53 por ciento de las veces. Incluyendo las votaciones de reales decretos-leyes el grupo republicano adelanta a la formación naranja por su voluntad declarada de «no inmiscuirnos en debates que consideramos ajenos a los que ERC representa y defiende en el Congreso». Su porcentaje de abstención se eleva entonces hasta el 29,11 frente al 22,6 por ciento de Ciudadanos.

«No hurtar el debate»

Desglosando los datos por tipos de iniciativas, las cifras son muy elocuentes en el caso de las proposiciones de ley, donde la formación que lidera Albert Rivera realizó el grueso de sus abstenciones, 16 de un total de 19. Son los textos con recorrido legal presentados por los grupos parlamentarios -no por el Gobierno- y en esta legislatura son la clave de la actividad parlamentaria porque el Gobierno, con su escueta mayoría, está aprobando un número mínimo de leyes y no está siendo capaz de frenar las leyes más importantes impulsadas por la oposición. A este bloque pertenecen las derogaciones de la prisión permanente revisable o de la Ley de Seguridad Ciudadana, la modificación de las condiciones de los trabajadores subcontratados, las reformas de la Ley de Secretos Oficiales, de la Justicia Universal o el cambio del Código Penal sobre el aborto.

Desde Ciudadanos justifican su alto nivel de abstencionismo en que como partido liberal progresista no está alineado con el bloque de izquierdas, ni los nacionalistas o conservadores. «A menudo las propuestas procedentes de estos bloques no reflejan nuestro programa ni valores. En muchos casos nos abstenemos para permitir el trámite parlamentario aunque no estemos de acuerdo con la propuesta, o bien cuando estamos de acuerdo con el sentido general de la propuesta pero no con su formulación. Lo hacemos así para no hurtar el debate parlamentario y, llegado el caso, plantear las enmiendas que consideremos oportunas para mejorarla», subrayan.

El PSOE, el menos ambigüo

A mucha distancia se coloca después del PP con un ratio de abstención del 15 por ciento, menos de la mitad de la formación naranja, seguido de cerca por el PNV con el 10,20 por ciento, Podemos con el 8 por ciento y el PSOE con un 6,97 por ciento. Pese a todas las críticas que a diario dirige la formación morada a los socialistas por su ambigüedad, en la práctica, son los que expresan una posición más definida en las votaciones.

Junto a la abstención otro lugar común de Ciudadanos en esta legislatura está siendo votar a favor de las iniciativas socialistas -proposiciones de ley y no de ley aprobadas- pese a sus sonados desencuentros públicos. Lo ha hecho en el 72,72 por ciento de las ocasiones -16- y se abstuvo en las 27,28 por ciento ocasiones restantes. Es decir, no ha votado en contra de ninguna iniciativa socialista. Son ejemplos de este apoyo la suspensión del calendario de la LOMCE o las reformas del indulto, de la rectificación de la mención relativa al sexo de las personas o de la Ley de RTVE.

Por el contrario, ha votado en distinto sentido que el PP en casi una veintena de ocasiones. Por ejemplo en la fijación de la cuantía del salario mínimo interprofesional, la reforma de la Ley de Justicia Universal o la ley de la eutanasia

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.