Adiós al IRPF si ahorra para su jubilación: la letra pequeña

¿También se le exigirá a la ganancia generada en la venta de una vivienda habitual a ser destinada a completar la pensión para librarse de una exención fiscal de la que ya gozan los mayores de 65 años?

Los grandes titulares de la reforma fiscal prevista por el Gobierno ("La rebaja media será del 12%", "Se pagará menos IRPF", "Baja la tributación para todos los ciudadanos") se han visto superados, en parte, por la letra pequeña que todas las medidas escondían. El anuncio que ayer realizaba el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferrer, al indicar que los mayores de 65 años que vendan cualquier tipo de activo, no sólo inmuebles, sino también acciones u objetos de valor, para dedicarlos a una renta vitalicia, no tributarán por la plusvalía generada en el IRPF, suena muy bien. Pero puede esconder un efecto pernicioso para este colectivo.

Hasta ahora, no supone ninguna novedad que los mayores de 65 años no tributen por las plusvalías generadas en el IRPF si vendían su vivienda habitual. Porque hasta ahora, no pagaban por esa ganancia patrimonial, cuyo impacto para el resto de contribuyentes puede alcanzar el 27% sobre el rendimiento generado. Por tanto, la novedad del anuncio de Ferre consiste en incorporar a este grupo de activos exentos de tributación a las acciones bursátiles, los fondos de inversión o las joyas familiares, y otro tipo de inmuebles que no constituyan la residencia habitual, por poner algunos ejemplos.

La única condición que exigirá Hacienda para poder aplicar esa exención, y que los jubilados no paguen ni un euro en forma de impuestos, es que destinen esa ganancia procedente de la venta a "una renta vitalicia que complemente su pensión". Pero, ¿se refiere el secretario de Estado a todos los activos que se vendan, o solo a los que ahora se van a incorporar a esta nueva exención? ¿También se obligará a que, para que la ganancia patrimonial generada por la venta de una vivienda habitual quede exenta de tributación, se tenga que destinar ese dinero a una renta vitalicia? ¿O sólo se refiere ese requisito a los activos incluidos en esta nueva propuesta (acciones, fondos, etc.)? Es un pequeño detalle, pero que dice mucho de la dirección que tomará la medida.

En el anteproyecto de ley de reforma del IRPF que en junio presentó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ya se incluía una nueva exención, la de las plusvalías generadas por la transmisión de vivienda habitual, como consecuencia de una ejecución  hipotecaria. En ese texto, no se tocaba la exención de las cantidades generadas por la venta de la vivienda habitual, siempre que se destinaran a la adquisición de un nuevo inmueble que constituyera esa residencia habitual. Pero nada más se añadía con respecto a las viviendas habituales transmitidas por mayores de 65 años. Este viernes día 1 de agosto, cuando el Gobierno apruebe el proyecto de ley, será momento de comprobar si, una vez más, los grandes titulares quedan oscurecidos por la letra pequeña; o si el anuncio tendrá un impacto tan relevante para el contribuyente como el que el secretario de Estado anunciaba este miércoles.


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