La incertidumbre surgida en los mercados fue la responsable tanto de provocar fuertes caídas patrimoniales en las carteras de los fondos el año pasado como de cambiar la actitud de los inversores que, aunque en 2018 aportaron suscripciones netas superiores a los 9.000 millones, en los últimos cuatro meses registraron reembolsos y empezaron a volcarse hacia productos más conservadores.
Hay que mantener exposición al mercado pero a través de estrategias marcadas por la prudencia debido a la inestabilidad que continuará el año que viene. Entre otras cosas, apuestan por fondos de gestión activa invertidos en compañías value