Empresarios de Burgos detectan falta de actitud y flexibilidad en el empleado
La falta de disposición a aceptar medidas de flexibilidad y una actitud inadecuada son carencias del mercado laboral detectadas por[…]
La falta de disposición a aceptar medidas de flexibilidad y una actitud inadecuada son carencias del mercado laboral detectadas por el empresariado de Burgos, que asegura tener dificultades para encontrar trabajadores cuyo perfil se ajuste a sus necesidades, y no solo desde la perspectiva de la formación.
La Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE) ha presentado esta mañana los datos del Índice de Confianza Empresarial correspondientes al segundo semestre del 2016.
Según el informe de la patronal, el 75 por ciento de las empresas consultadas asegura tener dificultades para encontrar empleados cuyo perfil se ajuste a sus necesidades.
En la mayor parte de los casos el problema es que los candidatos presentan una actitud inadecuada, que también se refleja en el día a día laboral, y falta de disposición ante medidas de flexibilidad.
Los trabajadores son "reacios" a aceptar la movilidad geográfica o funcional y prefieren un horario cerrado cuando los empresarios buscan poder adaptar las jornadas a las necesidades productivas.
Por ese motivo el empresariado burgalés afirma que no encuentra trabajadores "adecuados", ha explicado Ignacio San Millán, miembro de la Junta Directiva de FAE.
El perfil deseado corresponde al de un empleado responsable, con capacidad de trabajo y constante, que presente una actitud proactiva y positiva hacia el trabajo.
Igualmente, se valora su disposición a la flexibilidad laboral y a la movilidad, su polivalencia y su adaptabilidad.
San Millán ha explicado que los empresarios han detectado también ciertas carencias formativas, de especialización y de experiencia, sobre todo en perfiles técnicos o marketing y ventas.
Por ese motivo, FAE preparará una encuesta sobre empleabilidad para definir el perfil profesional a cuatro años vista y conocer el número de nuevas contrataciones que se podrían realizar.
Emiliana Molero, secretaria general de FAE, ha reconocido que la recuperación está consolidándose, pero solo consolidándose.
El Índice de Confianza Empresarial recoge que el 2016 ha sido un año de transición, de continuidad y no de despegue, con un ligero descenso de la actividad.
A un 18 por ciento de las empresas encuestadas les fue peor que en 2015, y las pequeñas y medianas registraron una caída de entre el 5 y el 10 por ciento de su facturación.
Para 2017 las perspectivas son algo mejores, aunque solo un 40 por ciento de las empresas prevé contrataciones, frente al 60 por ciento del ejercicio 2016.
El mayor número de contrataciones se espera para Industria, cuya actividad ha crecido un 20 por ciento en los últimos años, y Sector Servicios, que cuenta con el mayor volumen de empleados.
Ignacio San Millán ha recordado que la Construcción va mejorando gracias a la rehabilitación, porque la obra pública y la obra nueva están paradas.
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