Al Gobierno se le complica lograr en 2019 los 20 millones de ocupados y una tasa de paro del 15%

Solo en los últimos seis meses se han destruido 175.000 empleos y hay casi 65.000 parados más, según la EPA

Mal comienzo del año para el mercado laboral, que ve cómo el ritmo de crecimiento que venía manteniendo se ralentiza. Sube el paro y baja el empleo en el primer trimestre de 2018. Y aunque bien es verdad que este periodo suele ser malo, no se esperaban unos datos tan desfavorables, más cuando 2017 tampoco terminó especialmente bien en este terreno y cuando la Semana Santa cayó íntegramente en marzo.

Así, en este primer trimestre se destruyeron 124.100 puestos de trabajo y el desempleo aumentó en 29.400 personas, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este jueves por el INE. Se trata de peores números que los registrados en el mismo periodo del año pasado, con casi la mitad de empleos perdidos (casi 70.000) y parados (17.200). De hecho, el incremento del paro es el más acusado en un primer trimestre desde 2013, mientras el recorte en la ocupación es el mayor de los últimos cuatro años. De esta forma, el total de ocupados desciende hasta los 18.874.200 millones mientras los desempleados crecen hasta sumar 3.796.100 personas, con lo que la tasa de paro aumenta dos décimas hasta situarse en el 16,74%. Se complica, por tanto, el objetivo del Gobierno de reducir el desempleo al 15% a final de año -con casi 65.000 parados más en el último medio año- e incluso lograr los 20 millones de afiliados en 2019, puesto que -tras reducirse en 175.000 en los últimos seis meses- haría falta crear 1,1 millones de puestos de trabajo y la previsión del Ejecutivo es generar 475.000 en 2018.

Llama la atención que el número de empleos destruidos supone solo una cuarta parte del incremento de parados, lo cual se explica por el significativo descenso experimentado en este trimestre por la población activa: 94.700 personas menos en disposición de trabajar que a cierre de 2017, con una caída de la población femenina (60.000 menos) que duplica a la masculina (35.000 menos). Esto reduce la tasa de actividad hasta el 58,46% (un total de 22,6 millones de activos), el nivel más bajo de los últimos 12 años y muy lejos de países como Alemania o Reino Unido, con tasas superiores al 60%. Y la previsión del FMI es que, si no se toman medidas, apenas alcanzará el 50% en 2050 por el fuerte impacto que tendrá el envejecimiento de la población.

Pese a todo, el ritmo de creación de empleo interanual es ligeramente superior al primer trimestre de 2017 al situarse en el 2,36%, con 435.900 empleos más que un año atrás, pero casi un punto inferior a la tasa registrada en 2016 (3,29%) o en 2015 (2,97%). También mejoran los datos de paro si se tiene en cuenta los últimos doce meses, ya que hay 458.900 desempleados menos, aunque la tasa se ha reducido menos que los dos años previos (-10,79%).

Repunte del empleo público

Todo el empleo destruido en este primer trimestre se ha dado en el sector privado, con 155.200 ocupados menos, precisamente del que se esperaba que tirara del mercado laboral. Ni siquiera los 31.000 nuevos puestos en el sector público han servido para compensar esta pérdida. Y es que en el último año el empleo público ha crecido más del doble que el privado: un 4,4% frente al 2%, aunque empujado principalmente por los contratos de carácter eventual (se disparan un 11%), lo que eleva la tasa de temporalidad de este colectivo hasta el 24,5%, casi punto y medio más que un año atrás. De esta forma hay otro objetivo que se le pone cuesta arriba al Gobierno: cumplir con el acuerdo firmado con los sindicatos para reducir el nivel de eventualidad de la Administración Pública al 8% en 2020.

Asimismo, el colectivo de asalariados cayó en 130.300 personas, mientras que los trabajadores por cuenta propia crecieron en 5.900, gracias a la ampliación a un año de la tarifa plana de 50 euros, que entró en vigor en enero, como se refleja en el hecho de que los autónomos sin salariados aumentaron en 20.500 mientras que los empleadores disminuyeron en 17.600.

El sector peor parado fue servicios, responsable del grueso de la destrucción de empleo al perder 110.500 ocupados (la inmensa mayoría procedentes de la hostelería, y eso pese a contar con la Semana Santa), seguido de la industria, con 34.900 ocupados menos. Por el contrario, en la agricultura se crearon 13.100 nuevos puestos de trabajo y otros 8.200 en la construcción.

En lo que respecta al paro, las mayores bajadas en este trimestre se dieron en Cataluña (20.600 desempleados menos), Canarias (-18.000) y Madrid (-10.300), mientras que Baleares lidera los aumentos, con 28.000 personas más en las listas del INEM.

De igual manera, el número de hogares con todos sus miembros activos en paro aumentó en 31.300 hasta superar los 1,24 millones.

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