Unas jornadas sensibilizan sobre el desperdicio alimentario

Hasta un tercio de todos los alimentos "se estropea o se desperdicia antes de ser consumido por las personas", lo[…]

Hasta un tercio de todos los alimentos "se estropea o se desperdicia antes de ser consumido por las personas", lo que es "exceso en una época en la que casi mil millones de personas pasan hambre", según se ha puesto de manifiesto en una jornada sobre el desperdicio alimentario.

Más de 700 alumnos de nueve centros de enseñanza de Navarra han aplicado a su aprendizaje conocimientos sobre el desperdicio alimentario y la necesidad de una redistribución justa en colaboración con Banco de Alimentos de Navarra y el servicio, colaborando directamente en las grandes recogidas o en la clasificación de los productos obtenidos.

Sus experiencias y conclusiones así como la reflexión sobre este problema son el motivo de las jornadas organizadas conjuntamente este martes y miércoles en Civican.

Las jornadas han sido presentadas por Fermín Muñoz, voluntario del área de Sensibilización de Banco de Alimentos de Navarra y coordinador de relaciones institucionales, Jerusalén Ruiz, profesora de Liceo Monjardín, Naike Martín, profesora de Jesuitinas, y dos alumnas de Sagrado Corazón y de Santa Catalina, informan los impulsores de esta iniciativa.

Muñoz ha explicado que por desperdicio alimentario se puede entender la cantidad de alimentos aptos para el consumo humano que, cumpliendo con todos los requisitos de seguridad de los alimentos, son descartados en cualquier fase de la cadena de producción, distribución y consumo y considerándose residuo cuando eso requisitos se incumplen.

Así, ha apuntado, el desperdicio alimentario existente consiste en los alimentos aptos para el consumo humano que quedan tras restar los alimentos consumidos y los residuos. "Porque son aptos para el consumo humano, pueden llevarse a cabo acciones para su redistribución".

Con datos de la FAO, ha señalado "hasta un tercio de todos los alimentos se estropea o se desperdicia antes de ser consumido por las personas".

Esto "es un exceso en una época en la que casi mil millones de personas pasan hambre, y representa una pérdida de mano de obra, agua, energía, tierra y otros insumos utilizados en la producción de esos alimentos. No solamente es un exceso, es un escándalo, es una muestra de la ruindad ética de esta sociedad", ha subrayado.

Como una de las causas del desperdicio alimentario cita los malos hábitos de consumo así como el proceder de la industria y los agentes que intervienen en toda la cadena alimentaria (productores, distribuidores, proveedores y lugares de venta y consumo).

"La implicación de todos los que formamos parte de la cadena es esencial para generar grandes cambios a través de pequeños gestos cotidianos basados en un consumo responsable", ha apuntado.

El objetivo de la Unión Europea para 2030 es la reducción de un 50 % de los 88 millones de toneladas de desperdicios. En esta línea, la sensibilización y la educación en los hábitos de consumo se consideran el medio para conseguir la necesaria reducción de desperdicio alimentario.

Naike Martín, profesora de Jesuitinas ha explicado que este proyecto pasó de realizarse con Jesuitas hace seis años a la actualidad con 9 centros aplicándolo y otros tantos participando en una u otra actividad con Banco de Alimentos de Navarra.

Por su parte, Jerusalén Ruiz, de Liceo Monjardín, ha animado a que otros centros se sumen a esta iniciativa y las alumnas han comentado cómo sus centros han desarrollado el proyecto desde diferentes asignaturas y elaborando distintos trabajos, además de la participación en la Gran Recogida de diciembre o en la clasificación de los productos de la Gran Recogida de este mes de junio.EFE

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