Una exposición se remonta a cuando el turismo rural era "el del porvenir"
Corrían los años 70 cuando ya se vislumbraba una primera crisis del segmento de sol y playa, junto a algunos[…]
Corrían los años 70 cuando ya se vislumbraba una primera crisis del segmento de sol y playa, junto a algunos desmanes urbanísticos en el litoral, por lo que se empezó a buscar una alternativa en el turismo rural, que entonces todavía no se conocía así, sino que se le denominaba "turismo del porvenir".
El Archivo Histórico Provincial de Málaga ha buceado entre sus fondos para dedicar su exposición correspondiente a agosto dentro del ciclo "Documento del Mes", que se inaugura hoy, a los momentos incipientes del turismo rural o de interior.
"En una ponencia de 1974, los estudiosos exploraban una salida ante la crisis turística causada por la subida del precio del petróleo y se buscaban actividades que fomentaran el turismo y lo diversificara", ha explicado hoy la coordinadora de la exposición, Ana Díaz.
Ya en esos momentos se entendía "que el turismo de sol y playa masificado tenía problemas de sostenibilidad, aunque todavía no se llamara así, porque perjudicaba al medio ambiente, y el urbanismo descontrolado estaba destrozando la costa", ha añadido.
"Al mismo tiempo, el entorno rural estaba sufriendo una sangría de población tremenda por la crisis del sector primario, y fomentar el turismo rural era una forma de que la gente del campo permaneciera allí y no se despoblara", ha apuntado Díaz.
En la exposición se puede ver un folleto de las Fiestas del Santísimo Corpus Christi y el Día de la Provincia en Ronda del año 1960, o una publicación de 1964, bajo el lema "Veinticinco años de paz", acerca del Concurso de Embellecimiento de Pueblos.
Seis años después, en un telegrama también incluido en la exposición, el alcalde de Benaoján agradecía al gobernador civil la concesión del primer premio en este Concurso de Embellecimiento correspondiente a 1970.
Un papel pionero en este turismo rural fue el de balnearios como el de Tolox, que en 2017 cumplirá 150 años de historia, y que en 1968 cumplimentó un formulario para la Dirección General de Promoción del Turismo en el que detallaba sus características, y cuyo original pueden contemplar los visitantes.
En ese documento describía sus aguas como "nitrogenadas, muy radiactivas, oligometálicas y cálcicas, con una temperatura de 21 grados constantes" y un aforo de 24.500 litros al día, con "abundante desprendimiento de gases y emanaciones radiactivas".
El actual director del balneario es Manuel Díez del Río, cuarta generación al frente de estas instalaciones después de que su bisabuelo asumiera su gestión en 1899 y después lo hicieran su abuelo y su madre.
"El comienzo del turismo rural o de interior, e incluso del turismo en general en España, fueron los balnearios, que son de la segunda mitad del siglo XVIII", ha destacado en la inauguración de la exposición Díez del Río, que ha situado Tolox como uno de los lugares "de referencia" para los agüistas de todo el país.
Eran épocas muy duras para quienes querían disfrutar de los beneficios de sus aguas, porque para llegar a Tolox había que cubrir un trayecto "infernal" que combinaba un viaje "en tren, en diligencia y a lomos de un burro", como relata con buen humor una carta de un agüista de 1914 que todavía conserva el director del balneario.
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