Trece empresas tendrán alertas acústicas para la población ante emergencias
Trece empresas con riesgo químico radicadas en Asturias implantarán un nuevo sistema acústico de aviso de emergencias que alertará a[…]
Trece empresas con riesgo químico radicadas en Asturias implantarán un nuevo sistema acústico de aviso de emergencias que alertará a la ciudadanía ante situaciones de riesgo por accidentes graves, un modelo que ya se viene aplicando en el País Vasco, Cataluña, Galicia y Andalucía.
El nuevo sistema ha sido presentado hoy, junto a los representantes de las compañías, por el consejero de Presidencia y Participación Ciudadana, Guillermo Martínez, que ha destacado que esta medida avala "la firme voluntad" del Principado y de las empresas para avanzar en los mecanismos de protección y alerta.
El objetivo es reforzar el sistema de avisos a la población y alertarla con rapidez ante accidentes graves que pueda afectar al exterior de las instalaciones industriales y su activación servirá para que los habitantes de las zonas próximas apliquen los consejos básicos de autoprotección ante este tipo de emergencias.
Las sirenas se activarán desde el centro de control ubicado en las instalaciones del SEPA en La Morgal (Llanera), que realizará un diagnóstico continuo, y de dos centros secundarios para las zonas de Avilés, en Du Pont, y de Gijón, en las instalaciones portuarias.
La red de alerta contará con 31 sirenas ubicadas en cuatro zonas -ubicadas en Avilés, Gijón, Oviedo y Tineo- que han sido consensuadas entre el Sepa, las empresas, los ayuntamientos y otros organismos implicados, como la Autoridad Portuaria de Gijón o Cadasa, en función de su facilidad de implantación.
La zona de cobertura de la señal acústica es el área de intervención de las distintas hipótesis accidentales previstas en el Plaquimpa y alcanzara un mínimo debe ser de 65 decibelios, cubre el área de intervención de los siniestros más graves que se contemplan.
Si se produce un accidente que afecte al exterior de la empresa se activarán las sirenas, que emitirán una alerta con cinco ciclos completos de un minuto de duración de un sonido oscilante con 5 segundos de silencio, que se repetirá al menos en tres ocasiones.
Este aviso supone que la población que se encuentre dentro del área afectada deberá aplicar las medidas de autoprotección como protegerse las vías respiratorias con pañuelos o paños y refugiarse en el local más próximo en caso de estar en la calle o en el coche.
También se recomienda cerrar puertas y ventanas -bajando las persianas si es posible- y alejarse de ellas tras colocar paños húmedos en las rendijas e intentar subir a los pisos más altos evitando sótanos, garajes u otros bajos de las edificaciones.
Asimismo, se deberá desconectar el gas y la corriente eléctrica y conectar una radio a pilas para escuchar emisoras locales por las que el Sepa dará las instrucciones que debe seguir la población.
Al finalizar la emergencia, el sistema acústico de avisos emitirá un sonido para que la población pueda volver a la normalidad que consistirá en una señal continua de sirena durante 30 segundos.
El nuevo sistema es fruto de los acuerdos alcanzados por el grupo de trabajo sobre el Plan Especial de Protección Civil de Riesgo Químico (Plaquimpa), del que forman parte el Servicio de Emergencias (Sepa) y las empresas sometidas a la directiva europea de prevención de siniestros graves en establecimientos industriales.
En concreto esas compañías son Fertiberia, ArcelorMittal, CLH, AZSA, CEASA, EDP España, DuPont, Enagás, Petróleos Asturianos, Alcoa, IQN, Repsol Butano y Orovalle Minerals.
Según el consejero, la colaboración del Principado con esas firmas desde hace veinte años permitió aprobar en 2005 los tres primeros planes de emergencia exterior y la creación en 2009 de una mesa de trabajo para la implantación de dispositivos de intervención del que actualmente disponen trece empresas industriales.
La implantación del sistema acústico de avisos a la población se realizará entre este año y 2021 y supondrá una inversión de 1,2 millones que incluye, además del coste de instalación de las sirenas de cada empresa, el de los centros de control, el sistema de comunicaciones, las aplicaciones y el software, entre otros.
.