Todos los diesel examinados en Francia superan las normas de contaminación
Los 86 vehículos diesel sometidos a pruebas en condiciones reales de conducción por una comisión oficial francesa superan ampliamente las[…]
Los 86 vehículos diesel sometidos a pruebas en condiciones reales de conducción por una comisión oficial francesa superan ampliamente las emisiones que aparecen en sus respectivas homologaciones, y en particular con el óxido de nitrógeno (NOx), según los resultados presentados hoy.
En algunos casos, las emisiones de NOx en condiciones normales de circulación son hasta 20 veces superiores a las máximas autorizadas, indicó esta comisión al que el Ministerio de Ecología encargó el estudio hace ocho meses, una vez que estalló el escándalo de Volkswagen por los dispositivos en motores diesel para camuflar la contaminación real.
Una portavoz del Ministerio explicó a Efe que las mayores diferencias se han constatado en modelos de marcas como Renault, Fiat, Opel, Volvo, Ford o también Nissan, en coches que llevan motores de Renault.
Pese a las sospechas, la comisión independiente reconoció que sus análisis no han podido demostrar que los fabricantes de los vehículos examinados utilizan dispositivos ilegales para camuflar las emisiones, del tipo de los descubiertos por Estados Unidos a Volkswagen, "pero no puede descartar esa hipótesis".
A ese respecto, reconoció que eso sólo se podría confirmar o desmentir con nuevas investigaciones en profundidad.
De entrada, señaló que "la mayor parte de los fabricantes parecen haber concebido sus modelos centrándose en las condiciones de ensayos en laboratorio".
En cualquier caso, la comisión hizo notar que su trabajo ha permitido identificar mecanismos para la desactivación automática de los dispositivos de control de los contaminantes, sobre todo cuando en condiciones de temperaturas elevadas o bajas, pero también en circunstancias de carga, de régimen o de velocidad.
Por eso, una de las principales recomendaciones que la ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal, va a defender ante la Comisión Europea es modificar la reglamentación sobre el recurso a esos dispositivos de desactivación.
Royal exige también a los fabricantes "un plan de acciones que permitan mejorar los resultados medioambientales de los vehículos", algo que ya han hecho las marcas francesas.
Los autores del estudio insistieron en que el proceso de homologación actual "no permite reflejar la realidad de las emisiones de la circulación" de los automóviles ya que incluyen "un protocolo poco representativo de la realidad y con vehículos especialmente configurados".
También lamentaron que "la ausencia o falta de transparencia de los test de vigilancia y de control por las autoridades públicas de las emisiones de los vehículos producidos en serie y vendidos en la UE constituye una incitación al fraude y debe ser corregido absolutamente".
A ese respecto, la ministra francesa señaló que en junio adoptó un decreto para experimentar un mayor control de las emisiones contaminantes en los controles técnicos que tienen que superar los coches, con vistas a una generalización en 2019.
También avanzó que para incitar a la compra de vehículos menos contaminantes, tomará nuevas medidas en los presupuestos de 2017 para que el gasóleo "no sea un carburante favorecido económicamente", es decir, tender a una equiparación de la fiscalidad con la gasolina.
Royal quiere, además, que la revisión de la directiva europea sobre el etiquetado de los coches incluya la presentación de las emisiones reales de CO2 y de otros contaminantes.
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